Lo que debía ser un regreso tranquilo a casa terminó en tragedia. Una pareja de esposos oriunda de Calarcá, Quindío, perdió la vida en un violento accidente ocurrido en la noche del jueves 22 de mayo en la vía La Mansa – Primavera, en jurisdicción del municipio de Caldas, Antioquia. Su hijo de cuatro años, que también viajaba con ellos, resultó gravemente herido y permanece en estado crítico.
Las víctimas fueron identificadas como Servio Marino Burbano Chaves, de 42 años, y Flor Nelly Ospina Rendón, de 39. Ambos regresaban desde Medellín hacia el Quindío a bordo de un camión de carga que era conducido por Servio, quien acostumbraba a viajar acompañado de su familia. A la altura del kilómetro 90, el vehículo habría perdido el sistema de frenos, desencadenando una tragedia.
El camión colisionó con un carro particular, una motocicleta y terminó estrellándose contra la fachada del restaurante El Rancherito. El impacto fue tan violento que la pareja murió atrapada en la cabina del vehículo. Su pequeño hijo fue rescatado con vida y trasladado de urgencia al Hospital General de Medellín, donde permanece bajo observación médica y recibe acompañamiento psicológico.
Además del drama familiar, otras dos personas resultaron lesionadas: una motociclista que transitaba por el sector y la cajera del restaurante, quien se encontraba cerrando cuentas cuando ocurrió el siniestro. Ambas fueron atendidas en centros asistenciales y se encuentran fuera de peligro.
La emergencia fue atendida por unidades de Bomberos Caldas, la Secretaría de Movilidad, la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Antioquia, la concesión Covipacífico y la Unidad de Gestión del Riesgo. Las labores de rescate se extendieron durante horas.
Las autoridades investigan si la tragedia fue provocada por una falla mecánica en el sistema de frenos o por falta de mantenimiento del vehículo. La Fiscalía Seccional de Antioquia adelanta el proceso judicial correspondiente con base en los informes técnicos y testimonios recogidos en el lugar.
El Quindío está de luto. Una familia calarqueña quedó destruida en segundos. Hoy, el hijo de Flor Nelly y Servio —de apenas cuatro años— lucha por sobrevivir, mientras el departamento exige justicia y respuestas frente a una tragedia que no debió ocurrir.







