Hoy el alma de Quimbaya está de duelo. La noticia de la muerte de Juan José Restrepo Gómez, estudiante de Ingeniería Civil en la Universidad Alexander von Humboldt, ha dejado un vacío profundo en su familia, en sus amigos, en su colegio y en un pueblo entero que lo vio crecer y al que le duele su partida como si fuera la de un hijo propio.
Juan José era alegría, nobleza, ganas de salir adelante. Un joven soñador, comprometido con su formación y con el deseo sincero de aportar a su comunidad desde la ingeniería. Recién egresado de la Institución Educativa Simón Bolívar, también cursó parte de su secundaria en la Institución Educativa Policarpa Salavarrieta, donde sus profesores y compañeros aún lo recuerdan con afecto y gratitud.
Cada día, con disciplina y entusiasmo, viajaba desde Quimbaya hasta Armenia para asistir a sus clases y formarse como profesional. Ese recorrido diario hablaba de su determinación, de su compromiso con el futuro que estaba construyendo paso a paso. El sábado 24 de mayo, tras una salida académica al túnel de La Línea, el bus en el que regresaba junto a sus compañeros sufrió un trágico accidente en el sector del puente helicoidal, ya en jurisdicción de Calarcá. Fue allí donde su vida se apagó de manera inesperada.
Juan José no era solo un estudiante. Era un hijo amado, un amigo leal, un joven con todo por delante. Su paso por la vida dejó huella en quienes compartieron con él el aula, la calle, la risa y los sueños. Representaba lo mejor de su generación: esperanza, esfuerzo, sensibilidad y compromiso.
Desde la Institución Educativa Policarpa Salavarrieta, donde cursó parte de su formación, también se elevó un mensaje de despedida que conmovió a la comunidad: “Fue un honor haber hecho parte de su historia. Elevamos nuestras oraciones por su descanso y por la fortaleza de quienes hoy lo lloran”.
Desde Quindío Noticias abrazamos al pueblo de Quimbaya y a la familia de Juan José con profundo respeto y solidaridad. Nos unimos al homenaje que merece su vida, su historia y su memoria, con la promesa de no olvidar. Descansa en paz, Juan José. Tu luz seguirá viva en quienes te amaron y en el Quindío que siempre será tu casa.







