Un atentado con moto bomba sacudió la tranquilidad del municipio de Jamundí, Valle del Cauca, en la mañana de este sábado 7 de diciembre. El ataque, dirigido a un puesto de control policial en el sector residencial de Las Piñas, dejó un saldo de 14 personas heridas —7 civiles y 7 policías— y una víctima mortal: el presunto autor del atentado.
La explosión se produjo hacia las 8:40 a.m., cuando agentes de policía realizaban inspecciones preventivas en una zona estratégica para evitar acciones de grupos armados ilegales. Según el coronel Carlos Germán Oviedo, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, el conductor de la motocicleta, presuntamente miembro del frente “Jaime Martínez” de las disidencias de las FARC, se asustó al ser requerido por los uniformados y detonó el artefacto explosivo.
La onda expansiva alcanzó a 14 personas que se encontraban cerca del puesto de control. Siete policías sufrieron heridas por esquirlas, uno de los cuales se encuentra con pronóstico reservado debido a una lesión en el cráneo. Otros siete civiles también resultaron afectados, algunos con heridas de gravedad, por lo que fueron trasladados a centros asistenciales en Jamundí y, en casos más críticos, a hospitales de alta complejidad en Cali.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, rechazó el atentado y afirmó: “Los criminales y su terrorismo cobarde no nos van a doblegar”. Asimismo, la Policía ofreció una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita dar con los responsables del ataque.
El atentado fue calificado como “repudiable” por el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien hizo un llamado a redoblar esfuerzos en la construcción de una paz territorial duradera.
Este ataque evidencia la persistente presencia de grupos armados ilegales en el suroeste del país, donde las disidencias del Estado Mayor Central (EMC) continúan desafiando a la fuerza pública y generando temor entre la población civil.






