Una nueva controversia sacude al Gobierno Nacional tras las explosivas declaraciones de Angie Rodríguez, directora del Fondo de Adaptación y exdirectora del DAPRE, quien vinculó directamente al presidente Gustavo Petro y a Juliana Guerrero en una serie de decisiones internas que, según ella, marcaron el deterioro de su relación con el mandatario.
En entrevista con Mañanas Blu, Rodríguez aseguró que el punto de quiebre ocurrió cuando se opuso al nombramiento de Juliana Guerrero como viceministra de Juventudes. La funcionaria afirmó que le advirtió al presidente Petro que la aspirante no cumplía con los requisitos profesionales exigidos para el cargo y que, tras expresar su desacuerdo, recibió una fuerte reprimenda por parte del jefe de Estado.
Según su relato, Petro interpretó su oposición como un acto de envidia hacia Guerrero, situación que Rodríguez calificó como un episodio de violencia de género. La exdirectora del DAPRE sostuvo que desde ese momento comenzó un distanciamiento progresivo con el presidente y que se convirtió en una de las pocas funcionarias que cuestionaba decisiones tomadas desde la Casa de Nariño.
Rodríguez también afirmó que Juliana Guerrero tenía una influencia “desproporcionada” dentro del Gobierno. Aseguró que frecuentemente llegaba con listas de hojas de vida para promover nombramientos en diferentes entidades del Estado y que decía haber hablado previamente con el presidente Petro sobre esas designaciones, aunque estas afirmaciones corresponden exclusivamente a la versión entregada por la funcionaria en la entrevista.
La exfuncionaria añadió que otro de los grandes desacuerdos con el Gobierno surgió por el manejo de recursos destinados a obras de adaptación climática en La Mojana. Según explicó, se opuso al traslado de cerca de un billón de pesos sin estudios técnicos previos y advirtió que emprenderá acciones legales si se modifica el destino de esos recursos.
En uno de los momentos más sensibles de la conversación, Angie Rodríguez reveló que fue diagnosticada con depresión y ansiedad durante su paso por la Presidencia y aseguró que teme por su seguridad y la de su familia. “Tengo un miedo profundo”, expresó. Las acusaciones sobre presuntas presiones, amenazas e irregularidades dentro del Gobierno no fueron acompañadas de pruebas en la entrevista y, hasta el momento, ni el presidente Gustavo Petro ni Juliana Guerrero habían respondido públicamente a estas nuevas declaraciones.







