Este 6 de noviembre, el debate sobre la identidad nacional de Colombia recibió un nuevo impulso cuando la congresista Dorina Hernández Palomino, del partido Pacto Histórico, radicó en la Secretaría de la Cámara de Representantes un proyecto de ley para modificar el lema del escudo nacional. Con el respaldo del presidente Gustavo Petro, la propuesta plantea sustituir el tradicional lema “Libertad y Orden” por “Libertad y Orden Justo”, un cambio que, según el mandatario, tiene como objetivo promover una visión de justicia social que abarque las luchas de las próximas generaciones.
El germen de esta idea se remonta a agosto de este año, cuando Petro, en una visita a la finca Las Pavas, en Bolívar, entregó tierras a campesinos tras décadas de conflicto en la región. Inspirado por el contexto de justicia y reivindicación, el presidente encomendó a Hernández la tarea de presentar este proyecto al Congreso. La representante respondió a este llamado, describiendo la iniciativa como “un reflejo del clamor nacional por justicia social, dignidad y verdadera democracia”.
La controversia no ha tardado en avivarse. Para algunos sectores de la oposición, la propuesta representa un esfuerzo innecesario y simbólico en medio de crisis urgentes que enfrenta el país. Sin embargo, Petro ha defendido el cambio al señalar que el actual escudo no refleja “la realidad de hoy”, sino una imagen de una nación anclada en el pasado. En sus redes sociales, el presidente compartió un boceto del escudo modificado, donde se observa la frase “Libertad y Orden Justo” bajo las garras del cóndor andino, emblema de la independencia colombiana.
En la presentación del proyecto, Hernández Palomino enfatizó que este cambio tiene como propósito no solo actualizar un símbolo patrio, sino consagrar un ideal de país. Según la congresista, la reforma representa una aspiración nacional hacia una sociedad en la que el acceso universal a la educación, la salud y el trabajo decente sean realidades tangibles para todos los colombianos.
El texto del proyecto también establece que, de aprobarse, la implementación del nuevo diseño recaerá en el Ministerio del Interior en colaboración con la Dirección Nacional de Heráldica. Esto implicará un proceso de actualización en documentos oficiales, banderas y otros elementos institucionales donde se incluya el escudo.
En sus declaraciones, Hernández recalcó que esta reforma no busca modificar otros elementos simbólicos, como el mapa donde aparece el Istmo de Panamá, cuya separación de Colombia ocurrió en 1903, despejando así rumores que circularon en redes sociales. La propuesta, insistió, se centra exclusivamente en el lema. La congresista confía en que la discusión parlamentaria no solo permita revisar el proyecto en detalle, sino también abrir un diálogo sobre el significado de justicia y equidad en la Colombia actual.








