El Consejo Nacional Electoral (CNE) instaló de manera formal en Corferias la audiencia general de escrutinios nacionales, el último paso legal requerido para consolidar los resultados de los comicios presidenciales. Desde este emblemático centro de eventos en la capital del país, el presidente del organismo, magistrado Cristian Quiroz, entregó un balance detallado sobre la marcha del proceso tras la jornada del domingo en la que resultó elegido Abelardo De la Espriella. Según las estimaciones de la autoridad electoral, se prevé que las labores concluyan de forma definitiva en un plazo máximo de uno a dos días.
La apertura de esta audiencia general coincidió con una fuerte respuesta del tribunal electoral a la solicitud interpuesta por el senador Iván Cepeda y los representantes del Pacto Histórico. La coalición política busca frenar el desarrollo de la audiencia mediante una acción de tutela, exigiendo el traslado físico a Bogotá de todos los votos emitidos en el exterior para su respectiva revisión. Ante esto, el magistrado Quiroz fue enfático en señalar que la petición resulta jurídicamente inviable debido a las estrictas limitaciones de tiempo que impone el calendario constitucional.
El presidente del CNE argumentó con firmeza que traer la totalidad de las urnas físicas desde el extranjero no obedece a un capricho institucional, sino a una imposibilidad logística insalvable bajo el marco legal vigente. De acogerse dicha solicitud, los tiempos institucionales colapsarían por completo, impidiendo al organismo declarar formalmente la validez de la vuelta presidencial y la correspondiente elección del mandatario antes de la fecha constitucionalmente establecida para la posesión. Por tal motivo, el tribunal mantiene el procedimiento estándar de consolidación de datos remotos.
En ese sentido, Quiroz aclaró que la negativa a trasladar los sufragios físicos del exterior no es una decisión autónoma del Consejo Nacional Electoral ni de la Registraduría Nacional. La propia Constitución y las leyes colombianas ordenan de manera taxativa que este procedimiento se realice con base en la recopilación digital de datos que efectúa la Registraduría, a partir del escrutinio minucioso desarrollado durante los ocho días de votación en cada uno de los consulados donde ejercen su derecho los colombianos en el mundo.
Paralelamente al debate jurídico, el engranaje logístico de la revisión nacional comenzó a marchar a toda marcha en la capital de la República desde las 9:00 de la mañana. A las instalaciones de Corferias empezaron a arribar las actas físicas custodiadas de forma estricta por los delegados de los 32 departamentos del país y del Distrito Capital. Este despliegue humano busca asegurar la transparencia total de los documentos electorales que le darán el sustento legal a la decisión tomada en las urnas por millones de ciudadanos.
El magistrado Quiroz enfatizó ante los medios de comunicación que, si bien la ciudadanía y las campañas ya conocen los datos globales de votación mediante las plataformas web de la Registraduría, la validez legal del proceso está ligada exclusivamente a esta revisión física. Cada documento debe ser cotejado minuciosamente por las comisiones escrutadoras para que la consolidación final adquiera la fuerza jurídica necesaria para proceder con el acto administrativo de proclamación del nuevo presidente de la República.
Respecto al tiempo total que demandará la culminación de la audiencia, la presidencia del CNE advirtió que todo dependerá de la agilidad con la que consigan arribar a Bogotá los delegados de las regiones más apartadas de la geografía nacional. Como ejemplo de las complejidades del transporte y la seguridad del material electoral, el funcionario citó retrasos históricos ocurridos en zonas de difícil acceso como el departamento del Putumayo, los cuales suelen marcar el ritmo del cierre definitivo del escrutinio nacional.
Finalmente, el presidente del CNE envió un mensaje de tranquilidad al país al recordar que históricamente el porcentaje de variación entre el preconteo y el escrutinio nacional ha sido por debajo de cero, demostrando la enorme fiabilidad del sistema. A pesar de que en Colombia tradicionalmente los datos informativos del domingo son aceptados como una referencia exacta y sumamente cercana al veredicto final, en esta oportunidad la revisión institucional ha cobrado un protagonismo político inédito que el CNE espera disipar con total transparencia en las próximas 48 horas.








