Un brutal caso de feminicidio ha estremecido a Los Ángeles y al mundo jurídico internacional. June Bunyan, una joven abogada escocesa que había emigrado a Estados Unidos en busca de oportunidades profesionales, fue asesinada por su esposo, Jonathan Rentería, presuntamente por recriminarle no haber recuperado su figura después del embarazo.
El crimen ocurrió el 11 de septiembre en un apartamento del barrio Los Feliz, al este de Los Ángeles. De acuerdo con las autoridades, Rentería, de 25 años, escribió una carta confesando el homicidio antes de intentar quitarse la vida. Minutos después fue hallado inconsciente en un motel del condado de Ventura, donde fue detenido y trasladado a un hospital bajo custodia policial.
Al ingresar a la vivienda de la víctima, los agentes encontraron una escena desgarradora: los restos de la abogada estaban dentro de bolsas plásticas y algunos de ellos habían sido esparcidos en diferentes habitaciones. El reporte forense confirmó signos de estrangulamiento y violencia extrema, lo que evidenció la brutalidad del ataque.
Según la investigación de la Fiscalía local, la discusión entre la pareja comenzó porque Rentería reprochó a Bunyan no haber perdido peso tras el parto. La situación escaló cuando la abogada le expresó su intención de divorciarse y le advirtió que no permitiría que volviera a ver a su hija recién nacida. Esa habría sido, según la confesión del detenido, la razón que lo llevó a cometer el crimen.
Actualmente, Jonathan Rentería permanece recluido en la cárcel del condado, imputado por los delitos de homicidio y mutilación de restos humanos. Aunque las pruebas en su contra son contundentes, se declaró inocente en la audiencia del 15 de septiembre, por lo que el proceso judicial continúa en curso.
Familiares y amigos de June Bunyan emprendieron una campaña de recaudación en línea para repatriar su cuerpo a Escocia. En la página de GoFundMe, su amiga Vicky Tulika la recordó como “una mujer brillante, compasiva y de una energía contagiosa, cuya pasión por la justicia la llevó a luchar por un futuro mejor lejos de su país natal”.
Bunyan había llegado a Estados Unidos con el sueño de ejercer como abogada. Poco después conoció a Rentería, con quien contrajo matrimonio y tuvo una hija. Su muerte ha reavivado el debate sobre la violencia doméstica y los feminicidios en contextos migratorios.






