El pasado sábado 24 de mayo, el Quindío vivió una de las tragedias más dolorosas de los últimos años. El accidente registrado en el puente helicoidal de Calarcá le arrebató la vida a diez integrantes de la comunidad universitaria de la Universidad Alexander von Humboldt, entre ellos Luis Enrique Valencia Carvajal, de 37 años, padre de familia, constructor, contratista, líder social y estudiante de Ingeniería Civil.
Luis Enrique prestó sus servicios en la Alcaldía de Armenia, desde el Departamento Administrativo de Planeación, donde aportó con responsabilidad y compromiso desde su rol como contratista. Aunque ya contaba con experiencia en el sector de la construcción, decidió fortalecer su formación académica y estaba por finalizar su carrera en Ingeniería Civil, la cual cursaba con entrega en la Universidad Von Humboldt.
Más allá de su faceta laboral y académica, Luis Enrique era un líder nato. Representaba al barrio Villa Inglesa en la Junta de Acción Comunal, y en 2019 aspiró al Concejo de Armenia por el partido Nueva Ciudadanía, convencido de que el cambio verdadero nace desde las bases, desde el trabajo con la comunidad, desde la calle.
Amante de las mascotas, de carácter cálido y espíritu servicial, quienes lo conocieron lo recuerdan como un ser humano genuino, empático y comprometido con el bienestar colectivo. Su partida ha dejado un vacío enorme: en su familia, en su barrio, en su universidad y en todos los espacios donde construyó y soñó.
Su madre, con el corazón roto, lo despidió con una frase que estremece:
“Adiós, hijo de mi vida. Solo Dios sabe mi dolor. Hijo de mi alma… no lo puedo creer.”
Desde Quindío Noticias nos unimos al dolor de su familia, sus vecinos y compañeros. Luis Enrique no solo soñó con construir una mejor ciudad… trabajó incansablemente por ella y murió preparándose para hacerla realidad. Descansa en paz, líder. Armenia te recordará.







