
El juez 20 de conocimiento revocó la decisión de primera instancia y ordenó enviar a la cárcel al joven Fabio Andrés Salamanca Danderino, quien el pasado 12 de julio protagonizó un trágico accidente de tránsito cuando manejaba bajo los efectos del alcohol.
Al resolver el recurso de apelación presentado por la Fiscalía, la Procuraduría General y las víctimas el funcionario judicial consideró que el joven de 23 años representa un peligro para la sociedad pues sabía las consecuencias que podía generar con su conducta.
El juez de conocimiento consideró que el procesado conocía los riesgos de manejar su vehículo bajo los efectos del alcohol y pese a esto no solamente lo hizo sino que además superó ampliamente los límites de velocidad permitidos e hizo caso omiso a las señales de tránsito.
Debido a que el joven procesado por el delito de homicidio doloso con lesiones personales no se hizo presente a la audiencia judicial celebrada este martes el juez libró la orden de captura para que sea trasladado a la cárcel que el Inpec disponga.
“Conocía el riesgo puesto que solicitó el servicio de conductor elegido, sin embargo no lo esperó y decidió dejar todo al azar”, precisó el funcionario judicial al señalar que se fue en contra del bien general que deben cumplir todos los ciudadanos.
Para el juez, al joven poco le importaron las recomendaciones hechas en los medios de comunicación y el hecho de que era mayor de edad y por su formación sabía de las consecuencias que podía generar con su decisión de subirse a su vehículo tras consumir unos tequilas en un evento de la empresa donde trabaja.
“Se observa que a Fabio Andrés Salamanca poco le importó el respeto jurídico por sus congéneres y desconoció su rol en la sociedad”, aseguró el juez de conocimiento al rechazar el argumento presentado por la defensa que indicó que la Secretaría de Movilidad le anuló la licencia de conducción por un término de 10 años.
“No le importó subirse bajo los estado del alcohol a su vehículo, no contento con esto decidió aumentar la velocidad, en una muestra del desprecio por las vida de las demás personas eso para mí es un comportamiento sumamente grave”, manifestó el juez.
En su intervención de más de una hora se indicó que Salamanca Dandeniro incurrió en un “irrespeto total a la normatividad existente” reconociendo que sabía de los límites establecidos de velocidad no solamente en la ciudad sino en todo el país y que no hizo nada por evitar la colisión con el taxi.
“Sabía de la prohibición existente de conducir bajo los efectos del alcohol pero no le importó, sabia de los límites de velocidad, pero no le importo, desatendió las señales de tránsito no desplegó ninguna actividad para alterar el trágico de la resultado”, precisó.
La soledad de las víctimas
José Cangrejo, padre del conductor del taxi Hollman Cangrejo negó tajantemente la firma de un acuerdo económico con la familia del joven Fabio Andrés Salamanca Danderino.
Para Cangrejo se han presentado unos acercamientos pero hasta el momento no se ha concretado nada referente a una indemnización o una figura similar. “No sé de dónde salieron esos rumores”.
Para el padre del conductor de 30 años la situación de su hijo es grave ya que en estos momentos no se puede mover con mucha facilidad y no ha recibido la ayuda de las aseguradoras para costear sus medicamentos ni tratamiento.
“El daño ya está hecho, toca buscar y remediar”, indicó Cangrejo al manifestar que un hecho así le puede pasar a cualquiera, sin embargo cuando pasan este tipo de actos se debe buscar la forma de solucionarlos, algo que hasta el momento ha ocurrido.
“Mi hijo sufre de fuertes mareos, no se puede sostener por si solo”, aseguró ante los medios de comunicación Cangrejo quien asegura que gracias a la colaboración de sus compañeros de trabajo y de sus familiares se han podido conseguir las medicinas.
Cangrejo catalogó como “indignante” el hecho de que Salamanca Danderino no responda por sus errores y que la opinión pública se haya fijado en nimiedades y no en la verdadera tragedia por la que están pasando los familiares de las víctimas.
Por: Elespectador.com





