La rutina de una madre que se desvive por sacar adelante a sus hijos puede verse interrumpida en un solo segundo por la más cruda violencia. Lo que comenzó como una mañana cualquiera, cumpliendo con el deber diario de llevar a sus pequeñas a estudiar, terminó convirtiéndose en el escenario de una tragedia que hoy tiene a toda una familia sumida en el dolor y clamando por respuestas.
El brutal ataque fue fríamente calculado. La víctima, tras dejar a sus niñas en las aulas, regresó a su hogar sin sospechar que cada uno de sus movimientos era vigilado de cerca. Justo al descender de su vehículo, un sujeto armado, que ocultaba su identidad bajo un casco, se abalanzó sobre ella, accionó su arma de fuego a quemarropa sin mediar palabra y huyó rápidamente en una motocicleta.
Este repudiable crimen ocurrió en el barrio La Merced de Cali. La víctima fue identificada como Marisol Arango, una mujer trabajadora, comerciante y madre de dos niñas gemelas. Tras recibir dos impactos en la cabeza, fue trasladada de urgencia a un centro médico, pero la gravedad de las heridas le costó la vida horas después. El ataque quedó registrado en cámaras de seguridad.
Hoy, sus pequeñas hijas tuvieron que mudarse de ciudad para quedar bajo el cuidado de su abuela. Sumidos en la desesperación, los familiares de Marisol hicieron un angustioso llamado al alcalde de la ciudad, al Gobierno Nacional y a la Fiscalía para exigir que el crimen no quede en la impunidad. “No pedimos venganza, exigimos verdad y justicia”, clamaron.






