Una simple caminata al mediodía se convirtió en una trampa mortal que hoy tiene a las autoridades tras la pista de un despiadado sicario. Lo que en principio parecía ser un lamentable atraco callejero ha dado un giro inesperado de 180 grados, revelando que detrás del derramamiento de sangre podría ocultarse un oscuro y peligroso secreto.
El violento ataque ocurrió a plena luz del día, cuando un hombre armado interceptó a su víctima y le disparó sin piedad directo al corazón. Sin embargo, el atacante no huyó con las manos vacías; antes de escapar de la macabra escena, se llevó un dispositivo móvil que podría contener las respuestas que hoy buscan los investigadores para armar este complejo rompecabezas.
El espeluznante suceso tuvo lugar en el sector del Jardín Santander, en Ibagué. La víctima fue identificada como Wendy Dayana Torres, de 29 años y madre de dos hijos, quien falleció casi de manera instantánea. Aunque la desaparición de su teléfono sugirió inicialmente un hurto, la Policía Metropolitana confirmó que la mujer presentaba cuatro graves anotaciones judiciales que cambiaron el rumbo del caso.
Torres figuraba como indiciada por tentativa de homicidio, hurto, amenazas y fuga de presos. De hecho, su historial revela que en 2020 fue capturada por apuñalar a un hombre presuntamente por 5.000 pesos, proceso durante el cual logró fugarse de un CAI. Actualmente, las autoridades analizan las cámaras de seguridad del sector para determinar si el robo del celular era el objetivo principal o si su muerte obedece a un implacable ajuste de cuentas derivado de su pasado.






