La Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) avanza en un plan de seguimiento a distintos sectores del departamento con el fin de mitigar riesgos ambientales y proteger a las comunidades frente a los efectos de las lluvias y fenómenos asociados como deslizamientos y remociones en masa.
Durante septiembre, el equipo técnico de Gestión de Riesgo y Desastres de la entidad ha atendido solicitudes de la ciudadanía en puntos críticos como Villa Blanca, en Pijao; la vereda Ríobamba en Circasia; la vereda El Brillante en Montenegro y varios sectores del casco urbano de Armenia, donde se han reportado posibles afectaciones.
“En cada visita realizamos evaluaciones y dejamos recomendaciones para disminuir los riesgos y corregir situaciones que podrían generar emergencias. Hemos identificado que prácticas inadecuadas como el mal manejo de aguas lluvias y residuales, además de la poca protección del recurso suelo, han debilitado taludes y aumentado la vulnerabilidad de estos sectores”, explicó Mario Andrés Naranjo, técnico operativo de la CRQ.
Además de la inspección en terreno, la Corporación ha fortalecido su trabajo con el equipo de protección de suelos mediante capacitaciones y acompañamiento técnico en procesos de reforestación. Estas jornadas incluyen la siembra de especies nativas que buscan recuperar la cobertura vegetal y generar un escudo natural contra fenómenos de erosión y desestabilización del terreno.
Con estas acciones, la CRQ reafirma su compromiso de atender de manera preventiva las alertas ciudadanas y trabajar de la mano con las comunidades para reducir el riesgo de desastres y proteger los recursos naturales del Quindío.







