El Gobierno interino de Venezuela anunció que la próxima semana comenzará la entrega de las primeras 200 viviendas destinadas a las familias que perdieron sus hogares tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio, una tragedia que dejó miles de víctimas y obligó al país a poner en marcha uno de los mayores planes de atención humanitaria de los últimos años.
La medida hace parte de la primera fase del programa habitacional diseñado para atender a los damnificados y acelerar su reubicación, mientras continúan las labores de evaluación de daños en las zonas afectadas.
Según el más reciente balance oficial, los sismos dejaron más de 4.500 personas fallecidas, más de 16.000 heridas y más de 17.900 personas sin vivienda, aunque las autoridades consideran que esta última cifra podría aumentar una vez concluyan las inspecciones técnicas de edificaciones que permanecen en pie, pero presentan daños estructurales.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, explicó que el país necesitará alrededor de 25.000 viviendas para atender la emergencia y aseguró que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, encabezará la entrega de las primeras 200 casas durante la próxima semana. Sin embargo, no precisó la fecha ni los lugares donde serán adjudicadas.
Censo para determinar cuántas viviendas se necesitan
Como parte de la estrategia de atención, el Gobierno inició un censo biométrico en los campamentos temporales habilitados en Caracas y en los estados de Miranda y La Guaira, este último el más golpeado por el desastre.
El registro también incluye a las personas que permanecen en sectores donde continúan las inspecciones estructurales para determinar si sus viviendas pueden seguir siendo habitadas.
Las autoridades señalaron que la información recopilada permitirá establecer con mayor precisión el número de soluciones habitacionales necesarias para atender a todas las familias afectadas.
Objetivo: desalojar las escuelas antes del inicio de clases
Rodríguez explicó que 90 de los 94 albergues temporales funcionan actualmente en instituciones educativas, las cuales deberán ser desocupadas antes de septiembre para permitir el inicio del nuevo calendario escolar.
Por ello, el Gobierno trabaja de manera acelerada en diferentes alternativas de alojamiento, entre ellas la instalación de campamentos unifamiliares temporales, la terminación de viviendas que ya estaban en construcción, la compra de inmuebles en el mercado secundario y el alquiler de casas para las familias damnificadas.
De acuerdo con el funcionario, quienes hoy permanecen en escuelas serán trasladados a partir de septiembre a viviendas alquiladas, adquiridas por el Estado, terminadas o de transición, mientras reciben una solución habitacional definitiva.
Reforma para impulsar el alquiler de viviendas
Como parte del plan de emergencia, la Asamblea Nacional anunció que promoverá una reforma a la Ley de Arrendamientos, con el propósito de incentivar a los propietarios a ofrecer sus inmuebles en alquiler.
Rodríguez aseguró que actualmente existen cerca de 200.000 viviendas desocupadas que no son arrendadas debido al temor de sus propietarios frente a la legislación vigente, la cual calificó como “muy regresiva”.
El objetivo es ampliar rápidamente la oferta de vivienda para atender a las familias que quedaron sin hogar mientras avanzan los proyectos de construcción.
Identifican terrenos para nuevos desarrollos urbanos
Las autoridades también informaron que ya fueron identificados más de 40 terrenos, equivalentes a 584.000 metros cuadrados, donde se proyecta construir nuevos complejos habitacionales con diseños resistentes a futuros movimientos sísmicos.
Los lotes fueron localizados principalmente en el estado de La Guaira, el territorio que sufrió los mayores daños tras el doble terremoto.
Apoyo internacional
El plan habitacional también cuenta con respaldo internacional. Esta semana, el subsecretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, confirmó que el organismo trabaja junto al Gobierno venezolano para gestionar recursos que permitan llevar viviendas prefabricadas al país y fortalecer la atención a las miles de familias afectadas.
Mientras avanzan las entregas y la construcción de nuevas soluciones habitacionales, continúan las inspecciones técnicas en distintas localidades para establecer cuántas edificaciones presentan daños irreparables y definir el número definitivo de viviendas que serán necesarias para atender una de las peores tragedias naturales registradas recientemente en Venezuela.






