
“Estos actos, con los que se especula, se mitigue los efectos de los vendedores ambulantes, anunciados por la alcaldía, no son propios de un Estado Social de Derecho, donde se defiendan los intereses públicos, más bien se trata de una fórmula para desatar un problema social y presupuestar en el municipio en los años venideros”
Entre ires y venires, de cafetín en cafetín, en boca de todos, se encuentra una amarga sensación de inseguridad en la administración municipal; el espacio público de armenia, se ha convertido en un tema espinoso, no solo por los intereses públicos comprometidos, sino por el desasosiego que ha mantenido la alcaldía municipal, lo que convierte la propuesta de este ente local, respecto al tema, en una “falsa idea de utilidad”.
Tiempo atrás indicaba Cesare Becarias: “Un manantial de errores y de injusticias son las falsas ideas de utilidad. Falsa idea de utilidad es aquella que hace servir los sofismas de la lógica en lugar de la razón … que sacrifica mil ventajas reales por un inconveniente imaginario”. Esta frase refleja lo que se siente entre la población de armenia con las propuestas lanzadas por la mandataria local, en lo referido al espacio público, según ella, se tienen tres estrategias fundamentales, para recuperar lo que con tanto esfuerzo y recursos se ha querido reconquistar: el espacio público, con la primera de ellas se piensa “reorganizar a los vendedores ambulantes” con la figura de “La empresa Amable” la cual tiene una inversión que estremecería a cualquiera: dieciséis mil millones de pesos, los cuales se invertirán en “adecuaciones” del centro de la ciudad, es decir: andenes, señalización entre otros, para los cubículos de las personas que ya tienen el permiso de la administración para estar en la vía público ofreciendo sus productos y servicios; por cierto, se dice que es una estrategia populista, pensando en las elecciones del 2014, ya que estas no dan espera, y desde el congreso ya se está presionando por el respectivo caudal electoral, en vista de la entrada en vigencia del nuevo estatuto electoral.
En segundo lugar, se plantea la reconstrucción del Centro Comercial Armenia, el cual está ubicado frente a la sede de la administración municipal, para esto se invertirán doce mil novecientos millones de pesos, situando de forma sectorizada, en tres niveles, a los vendedores ambulantes. Por último y para completar el “plan maestro” de recuperación del espacio público, la Sra Luz piedad Valencia Franco, mandataria municipal, busca la adquisición de dos lotes adyacentes al centro comercial señalado, a fin de proporcionar “comodidad” a los vendedores ambulantes.
De todo lo anterior, en principio cabria preguntarse de donde saldrán los recursos para la realización del proyecto descrito, en la Alcaldía se tienen varias veladoras encendidas y grupos de oración para que el Ministerio de Trabajo y el Departamento Administrativo de la Prosperidad Social, den luz verde al proyecto presentado, con el único fin de sustentar sus programas de inclusión social, lo cual hasta este momento no se ha tenido respuesta, si no es así, y las oraciones no son escuchadas, la administración espera la autorización por parte del concejo para la consecución de un crédito y realizar lo prometido, para lo cual se tendrá que acceder a más de un favor político por parte de cada concejal amigo; en mi humilde concepto y esperando estar equivocado: esto no pinta bien, los recursos hasta el momento están en el aire, para los políticos de turno se ponen en riesgo el caudal electoral de la población afectada o beneficiada (dependiendo de cómo se mire), y para la sociedad en general se ponen en riesgo recursos que podrían ser empleados en otras áreas como la seguridad, la promoción de la cultura, el turismo y el deporte, este último que necesita tener mayor apoyo municipal y departamental para que en los próximos juegos nacionales el departamento obtenga una mejor participación y nuestros deportistas no tengan que emigrar y representar a otros departamentos.
Otro elemento con el que hasta ahora no cuenta el afamado programa municipal de espacio público, es con un estudio serio de acceso de los compradores, al día de hoy, el Centro Comercial Armenia se encuentra a merced de la soledad y el desconsuelo de sus ocupantes, pues las personas que podrían acceder a sus productos o servicios no cuentan con un lugar donde puedan dejar sus vehículos, sin contar con que el área dentro del centro comercial no cuenta con las suficientes zonas amplias para la adecuada distribución de los vendedores y es poco probable que con los lotes que se prevé adquirir, junto con la nueva población de vendedores que llega a este lugar, se amplíen las posibilidades de compra y venta, todo esto teniendo como base, que el lugar de ubicación de este “Centro Comercial” es bastante proclive a la delincuencia.
Estos actos, con los que se especula, se mitigue los efectos de los vendedores ambulantes, anunciados por la alcaldía, no son propios de un Estado Social de Derecho, donde se defiendan los intereses públicos, más bien se trata de una fórmula para desatar un problema social y presupuestar en el municipio en los años venideros. Es el momento de hacer un llamado a la administración municipal para que solucione de raíz los problemas presentados y esto no se convierta en una excusa para promover sus candidatos a los órganos públicos nacionales y se realicen exorbitantes gastos que colocan en peligro la seguridad financiera de la ciudad y que el día de mañana cada contribuyente tendrá que cancelar con creses.
Por José Patrocinio Vargas R.
Columna de Opinión
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