La Tebaida, Calarcá, Armenia, Montenegro y Quimbaya son los municipios más afectados por la presencia de la plaga invasora, de allí se han recolectado más de cinco toneladas durante todo el año.
De igual forma, en los municipios donde no existe el molusco invasor que son Salento, Filandia, Córdoba, Buenavista, Pijao y Génova, se han realizado más de 60 sensibilizaciones y monitoreos en la parte urbana porque en la rural ya hay presencia del caracol.
“La recolección del molusco se hace a diario con un grupo de recolectores. El equipo va a un municipio y hace un recorrido por las áreas más susceptibles de infestación y posteriormente ese caracol es incinerado bajo los protocolos para la incineración de residuos biológicos peligrosos”, señaló Mónica Jaramillo, líder del área de Fauna Silvestre de la Corporación Autónoma Regional del Quindío.







