
Ahora, según la reforma constitucional, el Presidente de la República tiene las herramientas jurídicas para futuras negociaciones de paz con grupos armados al margen de la ley.
El autor del proyecto, el senador Roy Leonardo Barreras, dijo que su iniciativa “es un instrumento que autorizará al Presidente de la República para que si las condiciones del país mejoran pueda plantear la posibilidad de una desmovilización masiva y total de los grupos armados ilegales para alcanzar por fin la paz”.
“No es un instrumento de impunidad, no le rebaja un día de cárcel a nadie, ni le regala beneficios a nadie…hoy desafortunadamente no hay condiciones para la paz, hoy lo que todos los colombianos sabemos es que se necesita mano dura del Estado para combatir a los violentos”, sostuvo.
Por eso, la nueva enmienda constitucional advierte que “si los violentos algún día dejan de serlo por apostarle a la democracia, encontrarán un instrumento jurídico constitucional que les permita desmovilizarse, apostarle a la democracia y a la paz, y cambiar las balas por la palabra”.
“Si deciden seguir siendo secuestradores y terroristas pues seguimos en lo que estamos con la confrontación militar y policial”, indicó Barreras en la explicación del proyecto.
En el mismo sentido, recalcó que la reforma “no es indulto, no es amnistía y es falso que se vayan a elegir los autores de crímenes atroces (…) no es cierto que vaya a salir de la cárcel los guerrilleros autores de crímenes execrables; no se le dará curul a ‘Timochenko'”.
“Impunidad es lo que hay hoy porque actualmente en Justicia y Paz hay en curso 340 mil delitos y sólo se han dado dos condenas toda vez que no hay manera de seleccionar los casos más graves”, insistió.
El marco para la paz permite aplicación de justicia porque se seleccionan los casos más graves y permite que las víctimas al fin tengan derecho a la verdad.
Dentro del articulado, el senador Juan Lozano Ramírez, presidente de La U, incluyó una idea que deja claro que no será conexo al delito político, los crímenes de lesa humanidad.
“No podrán ser considerados conexos al delito político los delitos que adquieran la connotación de crímenes de lesa humanidad y genocidios cometidos de manera sistemática, y en consecuencia no podrán participar en política ni ser elegidos quienes hayan sido condenados y seleccionados por estos delitos”, cita la iniciativa de Lozano.
La votación del proyecto se adelantó en medio de la andanada de críticas del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien junto a los senadores Juan Carlos Vélez y José Darío Salazar, lideraron la oposición a la iniciativa.
Aunque el senador Roy Leonardo Barreras, autor del proyecto, había recalcado que nunca Rodrigo Londoño Echeverri, alias ‘Timochenko’, tendría “una curul gratis”, el exmandatario le refutó y dijo que la reforma sí lo hace elegible al máximo cabecillas de las Farc. (lea más de lo dicho por Roy Barreras).
“Mientras el presidente Santos dice que ‘Timochenko’ y sus secuaces no serán elegidos, el Marco impulsado por el mismo Gobierno hace todo lo contrario”, aseguró a través de su cuenta en Twitter.
Además, sostuvo que el acto legislativo “permite dejar sin investigación a responsables de delitos atroces (…) casos de impunidad como los anteriores dejan sin eficacia la reparación de las víctimas”.





