La tranquilidad de la madrugada dominical fue abruptamente interrumpida por el ensordecedor sonido de los disparos. Un nuevo y brutal hecho de sangre sacudió las calles, dejando en evidencia la preocupante ola de violencia armada que acecha a los ciudadanos que transitan durante las altas horas de la noche en el departamento.
Lo que parecía ser un trayecto rutinario de fin de semana terminó convirtiéndose en una emboscada mortal. En medio de la oscuridad y la desolación de la vía, un ciudadano que se movilizaba tranquilamente en su motocicleta fue el blanco de un despiadado ataque sicarial, un crimen rápido y letal que hoy tiene consternada a la comunidad y a los investigadores judiciales en máxima alerta.
El repudiable homicidio ocurrió el pasado domingo 27 de septiembre a la altura de la tienda Ara de la calle 48, justo en los límites entre los barrios La Milagrosa y Calima, en el sur de Armenia. La víctima, identificada como Jhon Mayer Vargas, de 45 años de edad, cayó malherida sobre el asfalto tras recibir los impactos de bala, mientras que su verdugo logró huir rápidamente de la escena sin que nadie pudiera detenerlo.
Aunque Vargas alcanzó a ser auxiliado y trasladado de urgencia a un centro asistencial de la ciudad, la gravedad de las heridas causó daños irreversibles que le arrebataron la vida poco después. Jhon Mayer, quien era oriundo de Calarcá pero residía en Armenia, deja un profundo vacío entre sus familiares y amigos. Hasta el momento, las autoridades no han reportado capturas y los motivos detrás del asesinato son absoluta materia de investigación.






