Luego de una reunión sostenida con diferentes gremios de transportadores, el ministro de Transporte, William Camargo, indicó que, a partir de enero de 2024, el precio del diésel tendrá un incremento.
En este sentido, la agremiación Federación de Empresarios del Transporte de Carga (Fedetranscarga), mencionó que esta alza traería consecuencias al país como el aumento de la desigualdad en términos sociales y de pobreza.
“Se determinarían presiones inflacionarias. El aumento en el diésel perjudicaría a la gran mayoría de los sectores de la economía nacional. Antes de desmontar el FEPC se debe ajustar o cambiar la fórmula de precios de los combustibles en el país, en el entretanto el fondo debe alimentarse de excedentes en el presupuesto, como utilidades millonarias de Ecopetrol”, expresó Fedetranscarga.
Por su parte, la Cámara Intergremial del Transporte Unidos, resaltó que este combustible representa más del 40% de sus costos operativos y que constituye el bien de consumo de mayor relevancia para el sector.
“El incremento en el precio del ACPM, energético de mayor relevancia en Colombia, traería aumentos inflacionarios a toda la población. Recuérdese que el incremento del 1% en el precio del combustible impacta 0,036% la inflación”.
Así pues, los representantes de las agremiaciones recalcaron la necesidad de replantear la fórmula utilizada para definir los precios del combustible, pues desde la Cámara Integremial se aseguró que el presidente Gustavo Petro no cumplió con el compromiso pactado en el 2022, donde se apuntó que la decisión del ACPM no se tomaría hasta que no se dieran mesas técnicas, algo que no ha ocurrido.







