La implacable temporada de incendios forestales que azota varias regiones del país sigue dejando a su paso un rastro de desolación y luto. La lucha desigual contra las llamas, que muchas veces es asumida valerosamente por las propias comunidades ante la magnitud de la emergencia, ha cobrado un precio demasiado alto, recordándonos el peligro mortal que esconde cada chispa en nuestras montañas.
Lo que comenzó como un acto de heroísmo y solidaridad para proteger la tierra y los cultivos, terminó desencadenando una verdadera pesadilla médica. Tras días de profunda angustia y una batalla aferrándose a la vida en una unidad de cuidados, las esperanzas de una familia entera se apagaron repentinamente, en medio de serios cuestionamientos y preocupaciones sobre la atención que recibió su ser querido en sus últimas horas.
El doloroso desenlace involucra a Melkin Bautista, un valiente campesino de 43 años, quien falleció la noche de este viernes en el Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué. Bautista había resultado gravemente quemado semanas atrás, mientras ayudaba desesperadamente a combatir un voraz incendio forestal en la vereda Palo Alto, zona rural del municipio de Rovira (Tolima).
Durante su hospitalización, sus familiares denunciaron presuntas complicaciones que habrían agravado su estado. El hospital emitió un comunicado horas antes del deceso, asegurando que evaluaron el tratamiento y explicaron a su esposa la gravedad de las lesiones. Lamentablemente, hacia las 9:30 p.m., el cuerpo de este campesino no resistió más.






