No estoy y nunca estaré de acuerdo con la medida de la Alcaldía de instalar módulos para los informales sobre la vía publica, esto en realidad no arregla el problema del empleo. Los que por estos días hemos podido transitar sobre la carrera 17 vemos un ambiente diferente en la ciudad en una zona en la cual antes no se podía caminar ahora provoca entrar a los almacenes (que son formales, pagan impuestos, generan empleo, pagan arriendo e impulsan el progreso de la ciudad).
Los “dueños” de estos módulos sencillamente llegarán a ocupar “legalmente” el espacio público con el apoyo de la Alcaldía Municipal, lo peor es que estas personas invadirán inmediatamente otra zona de la ciudad, ya que en este sector se maneja una especie de mafia en las cuales hay personas que tienen varios puestos o sencillamente ponen a trabajar a toda la familia en un puesto diferente. Un caso especial es el de los indígenas que venden ropa en la esquina del edificio Firenze – calle 19 con carrera 15 – llegan en vehículo último modelo a descargar la mercancía, son seis puestos y todos de una misma familia, me gustaría saber si alguno de los locales formales que hay en esa misma esquina pueden darse el lujo de vincular laboralmente a toda su familia o si las ventas después de todos los gastos y costos derivados de su actividad legal les da para al menos soñar con comprar un auto similar al de su mal llamada competencia. Lo único que en mi opinión se va a hacer con esta reubicación es afear la ciudad y legalizar con autorización y aval del gobierno local una actividad ilegal.
Lo anterior es una clara muestra de populismo y falta de autoridad, como se ve que lo más importante aquí son los votos futuros de la masa, vemos como la Alcaldía cedió a las pretensiones de un grupo de informales que se tomaron la ciudad.
No critico las decisiones de adecuar lotes ni la de ampliar el Centro Comercial Armenia, además serÍa ideal adecuar los espacios comerciales de la Central Minorista, en la cual se podrían ubicar al menos 500 informales; pero las reglas de la negociación que conoce la Alcaldía de Armenia tiene una inclinación tácita hacia el agachar la cabeza y aceptar lo que sea.
Yo de verdad invito a la gente de Armenia para que se de un paseo delicioso por la carrera 17 antes de que se convierta en un mercado persa, ya que los informales no se conformarán con el espacio de los módulos y empezarán a sacar sillas y estantes improvisados, utilizarán las jardineras para depositar basuras o colocar infinidad de chucherías y los faroles para colgar avisos de colores estridentes de venta de minutos.
¿Cuál es el mensaje que les estamos enviando a los inversionistas locales y foráneos?
“vengan a Armenia que la Alcaldía les colocará la competencia informal en la puerta de su negocio”
¡Qué buen eslogan señora alcaldesa!
AUTOR Y PROPIEDAD :Alexander González Henao






