El colegio debería ser el entorno más seguro para el aprendizaje y desarrollo de un niño, pero una presunta e irresponsable exigencia académica terminó empujando a una pequeña hacia una trampa mortal. La indignación y el dolor se han apoderado de todo un departamento tras salir a la luz los escandalosos motivos detrás del fallecimiento de una inocente estudiante.
La inmensa tragedia enlutó a una comunidad en el departamento del Chocó luego de que Yuleisy Alexandra Palacios Perea, una niña de apenas 11 años, perdiera la vida por inmersión en las traicioneras aguas del río Baudó. La menor fue arrastrada por la fuerte corriente y desapareció en el afluente mientras realizaba pesadas labores de recolección de arena junto a otros compañeros.
Lo que ha desatado una ola de repudio a nivel nacional es el motivo por el cual la niña estaba arriesgando su vida de esa manera. Su padre, en medio de un desgarrador relato, denunció que la actividad era una imposición directa de su colegio. “Mi hija debía sacar arena del río y llevarla hasta la institución, si no la iban a multar con $30.000 y le ponían mala nota”, aseguró el hombre, visiblemente afectado.
Tras varias horas de angustiosa búsqueda liderada por familiares, compañeros y habitantes del sector, el cuerpo de la pequeña Yuleisy fue hallado sin vida río abajo. Ahora, las autoridades competentes se enfrentan al urgente clamor de una investigación exhaustiva para determinar el grado de responsabilidad de la institución educativa por someter a sus alumnos a condiciones de tan alto riesgo.


