Salir a disfrutar de la noche de rumba o intentar cerrar un jugoso negocio de ventas por internet debería ser algo completamente normal. Sin embargo, los delincuentes están perfeccionando trampas cada vez más sofisticadas y descaradas que dejan a sus víctimas al borde de la quiebra en cuestión de horas.
Una verdadera pesadilla financiera es la que están viviendo dos ciudadanos que cayeron en las garras de la delincuencia de una manera insólita. Lo que comenzó como un simple viaje de regreso a casa y una aparente entrega de mercancía, terminó en millonarios desfalcos que suman más de 50 millones de pesos, dejando en evidencia el nivel de cinismo de los criminales.
Ambos alarmantes casos ocurrieron en Bogotá. El primero involucra a un joven que tomó un taxi en Chapinero de madrugada. El conductor tardó tres horas en llevarlo a su destino en el sur de la ciudad, tiempo que aprovechó para robarle. Con total descaro, el taxista gastó más de $17 millones en electrodomésticos, comida y hasta rines para su propio vehículo usando la cédula de la víctima.
El segundo hecho se registró en Ciudad Bolívar, donde un comerciante fue engañado con falsos pedidos de drones y cámaras. Al llegar, tres sujetos armados lo asaltaron, le robaron la mercancía y lo obligaron a entregar las claves de sus cuentas. El botín superó los $37 millones. Ahora, las autoridades rastrean los videos de seguridad para capturar a los responsables.


