Habitantes del conjunto residencial Oro Negro – Amanecer temen por el futuro de “Niño”, un perrito criollo que desde hace dos años convive con los residentes del sector. Según el testimonio de varios moradores, el administrador de la unidad rechaza la permanencia de la mascota pese a que es atendido por ellos.
De acuerdo a la información suministrada, hace varios meses el animal había desaparecido de la unidad luego de una discusión entre algunos residentes del lugar y el presidente de la junta administrativa. Por fortuna, el canino re apareció días después con algunas laceraciones en sus patas. Al parecer, el hombre lo había “botado” tras varias amenazas.
En vista de lo sucedido, los inquilinos han decidido recoger firmar y acudir a los medios de comunicación para que la situación no se repita. Sin embargo, Santiago Londoño, uno de los residentes que ha hecho la gestión asegura que el administrador “se les ríe en la cara”.
“Tenemos carteles y todo para que no nos saque el perrito. Es que es él es el que nos ayuda para que no se entren los ladrones por acá.”, agregó.
En un audio compartido por los denunciantes, se escucha el administrador aparentemente explicando al resto de la mesa administrativa su comportamiento frente al animal. Él asegura que el perro se encuentra en condiciones antihigiénicas y puede representar un riesgo para los porteros.
“El animal supura, huele maluco, mantiene con pecueca, huele impresionantemente mal y eso se lo tiene que aguantar las personas de la portería (…) El perro es supremamente grande y no deja caminar al portero. Entonces donde él se llegue a caer o pegar le hago la pregunta ¿quién es el responsable?”, comenta el administrador.
Diana Rodríguez, miembro de la Fundación Eco Huellas, hizo un recuento de los numerosos casos de maltrato y abandono animal por parte de los administradores y habitantes de sectores residenciales. De acuerdo con la animalista, el barrio Villa Carolina, el Condominio El Cielo, el Condominio Jardines de las Mercedes y el Condominio El Equilibro son algunos de los reportados.
Diana Rodriguez y Stefany Gómez, ambas activistas ambientales hicieron un llamado para que estas conductas sean denunciadas ante la policía ambiental y se les haga su respectivo seguimiento. No obstante, como miembros de la fundación animal ya se han reunido con profesionales del derecho en la Universidad Alexander Von Humbolt para asesorarse legalmente sobre este tipo de actuaciones. De acuerdo con Stefany, en los próximos días se preparará un documento de circulación a todos los conjuntos residenciales indicando los deberes de protección y solidaridad animal contemplados en la ley 1774 del 2016.









