La ofensiva contra una organización criminal señalada de cometer homicidios, secuestros y hurtos en el Eje Cafetero permitió la captura de cuatro de sus presuntos integrantes, quienes eran requeridos por la justicia por una serie de delitos de alto impacto registrados en el departamento del Quindío.
La operación fue desarrollada por la Policía Nacional en el marco de la estrategia operacional “Júpiter”, a través de la Seccional de Protección y Servicios Especiales, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) Militar Eje Cafetero y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI).
Las capturas se realizaron de manera simultánea en el municipio de Buenaventura, Valle del Cauca, y en el barrio Las Margaritas, sector Villa Santana, de Pereira, Risaralda, en cumplimiento de órdenes judiciales emitidas por el Juzgado Promiscuo Municipal de Buenavista, Quindío, a solicitud de la Fiscalía Novena Seccional de Armenia.
Los detenidos, identificados con los alias de “Juliana”, “Jan”, “Yedier” y “Cuero”, cuyas edades oscilan entre los 19 y 24 años, deberán responder ante las autoridades por los delitos de homicidio agravado, secuestro extorsivo, hurto calificado y agravado, uso de menores de edad para la comisión de delitos y concierto para delinquir agravado.
Además, uno de los capturados enfrenta cargos adicionales por acto sexual abusivo o acto sexual violento, según el proceso judicial en curso.
Relacionados con crimen ocurrido en Buenavista
De acuerdo con las investigaciones adelantadas durante aproximadamente cuatro meses, los capturados estarían vinculados a los hechos ocurridos el pasado 8 de febrero de este 2026 en la vereda La Cabaña, jurisdicción del municipio de Buenavista, Quindío.
En ese lugar fue asesinado Evelio Ovallos Barbosa, de 42 años de edad y nacionalidad colombo-canadiense, mientras que una mujer de 36 años resultó lesionada. Posteriormente, las autoridades establecieron la presunta relación de los hoy capturados con el secuestro de Laura Ximena Molina Arias.
Según la investigación, tras la comisión de estos hechos los implicados habrían abandonado el departamento y se refugiaron en Valle del Cauca y Risaralda con el propósito de evadir la acción de las autoridades.
Una estructura que perfilaba a sus víctimas
Las labores de inteligencia y policía judicial permitieron identificar que la organización criminal presuntamente operaba de manera estructurada y con una modalidad basada en la ingeniería social y el perfilamiento de víctimas con alto poder adquisitivo.
Las autoridades establecieron que los integrantes de la red delincuencial buscaban infiltrarse en los círculos sociales de sus objetivos y generar relaciones de confianza que posteriormente aprovechaban para ejecutar delitos como secuestros, hurtos y homicidios.
Dentro de las actividades investigadas también figura el presunto uso de menores de edad para la ejecución de conductas ilícitas.
Presencia en el Eje Cafetero
De acuerdo con el material probatorio recopilado, la estructura criminal tendría injerencia en los tres departamentos del Eje Cafetero y presentaría un patrón repetitivo en su forma de actuar, situación que actualmente es objeto de otras investigaciones por parte de las autoridades.
Asimismo, se conoció que varios de los capturados registran antecedentes judiciales por delitos como homicidio, extorsión y hurto, lo que, según los organismos de investigación, evidencia una presunta reincidencia en actividades criminales.
En el operativo participaron unidades del CTI del Quindío, personal del Gaula Militar de Buenaventura y efectivos de la Infantería de Marina de la Armada Nacional, quienes apoyaron el desarrollo de los procedimientos que permitieron materializar las órdenes de captura.







