Jorge Iván Duque Mejía, un colombiano natural de la vereda La Unión en Manzanares, Caldas, fue hallado sin vida en Perú tras haber sido secuestrado y brutalmente asesinado. El hombre, conocido por trabajar de forma independiente como prestamista, fue encontrado en un canal de regadío con visibles signos de tortura.
Según el relato de sus allegados, antes de su muerte, los captores se comunicaron con conocidos de la víctima mediante un video en el que, bajo amenazas, exigían el pago de 50 mil soles peruanos —alrededor de 50 millones de pesos colombianos— para liberar al caldense.
En las imágenes, los delincuentes dieron una hora de plazo para pagar el rescate, advirtiendo que si no se cumplía, acabarían con su vida. Aunque la familia alertó de inmediato a la Policía Nacional del Perú, nada se pudo hacer para salvarle la vida.
Además del secuestro, las autoridades informaron que los criminales vaciaron las cuentas bancarias de la víctima mientras lo mantenían en cautiverio, lo que refuerza la hipótesis de que el crimen fue un acto de extorsión planeado, posiblemente relacionado con su actividad como prestamista.
El caso ha generado consternación tanto en Perú como en Colombia, especialmente entre la comunidad caldense, que lamenta profundamente lo ocurrido. Las exequias de Jorge Iván se llevarán a cabo este martes 3 de junio.
Este crimen se suma a la preocupante ola de extorsiones que se vive en el norte del Perú, donde las cifras han venido en aumento de forma alarmante en el último año.







