La Corte consideró, al estudiar el caso de una niña que había sufrido maltrato en su familia y presunto abuso sexual y a la que un juez ordenó regresar al hogar sin tener en consideración su solicitud de no ser devuelta.
El Alto Tribunal aseguró que los menores de edad tienen derecho a tener una participación activa en las “decisiones que los afectan”, aunque su decisión no es la última y con esto no se le quita el derecho a los padres a decidir por sus hijos.
De acuerdo con el diario El Tiempo, cuando la Corte estudió el caso entrevistó a la menor de edad que iba a ser obligada a retornar a su hogar, “La niña contó que sus padres le pegaban, que su padre permanecía borracho y en la que manifestó que no quería volver con su familia, pese a extrañar a sus hermanos. Por eso la niña dijo que la adopción sí era para ella una opción, así como quedarse en la fundación en la que vivía”.
Los magistrados consideraron que a los 11 años la niña tenía la madurez y capacidad para evaluar su situación y que las autoridades vulneraron su derecho a ser escuchada y no podían olvidar que el derecho de la menor es prevalente sobre los de los demás involucrados, incluidos sus padres.







