Sabreen al-Sakani, cuyo nombre honra la memoria de su difunta madre, nació mediante cesárea en un hospital de Rafah, Gaza, el pasado fin de semana. Los médicos lograron revivirla utilizando una bomba manual para proporcionarle oxígeno, pero lamentablemente falleció el jueves 25 de abril.
De acuerdo con la BBC, la pequeña fue sepultada junto a su madre quien murió horas después tras un ataque aéreo israelí en el sur de Gaza.
La madre de Sabreen, embarazada de siete meses y medio, estaba descansando junto a su esposo Shukri y su hija Malak de tres años cuando su hogar fue alcanzado por un ataque aéreo israelí poco antes de la medianoche del sábado.
La mujer fue trasladada de urgencia al hospital con graves heridas, donde los médicos realizaron una cesárea de emergencia para salvar a la bebé. Aunque inicialmente parecía que Sabreen estaba estable, fue colocada en una incubadora debido a su estado crítico. Con solo 1,4 kg al nacer y con dificultades respiratorias graves, los médicos atribuyeron su condición al nacimiento prematuro.
“Esta niña debería haber estado en el vientre de su madre en ese momento, pero fue privada de este derecho”, dijo después de su nacimiento el doctor Mohammed Salama, jefe de la unidad neonatal de emergencia del Hospital Emirati de Rafah.
“Después de intentar salvarla del vientre de su madre […] no pudo continuar más de cinco días y su alma pidió dejarnos y unirse a su familia esta mañana”, dijo ayer en Facebook el primo del padre de la pequeña, Abdull Salam Jouda, que lamentó la muerte de todos los miembros de esta familia.






