En Ocaña, Norte de Santander, Ronald Stiven Trigos Rodríguez, fue presentado ante un juez de control de garantías tras ser imputado como presunto responsable del delito de muerte a animal agravado.
Según la investigación adelantada por la Fiscalía, el pasado 15 de septiembre, Trigos habría ocasionado la muerte de dos palomas utilizando sus propios dientes en la Plazoleta 29 de Mayo del municipio. El acto fue presenciado por la comunidad, que alertó de inmediato a la Policía Nacional.
Uniformados llegaron al lugar y lo capturaron en flagrancia, dejándolo a disposición de la Fiscalía, que adelantó el proceso bajo los parámetros de la Ley 2245 de 2025, normativa que refuerza la sanción contra la crueldad animal en Colombia.
Durante las audiencias preliminares, el fiscal local solicitó medida de aseguramiento en el centro carcelario, petición que fue avalada por el juez. Aunque se le imputó la carga, el procesado lo rechazó.
Este caso generó indignación en la comunidad de Ocaña, que pide mayor conciencia y respeto por los animales, al tiempo que las autoridades recordaron que los actos de maltrato animal conllevan sanciones penales severas en el país.







