Los hospitales deben ser los recintos más seguros para quienes luchan por su vida, pero una escalofriante denuncia acaba de destrozar por completo esa premisa. Lo que debía ser un delicado procedimiento médico de rutina para ayudar a una paciente en estado crítico, se habría convertido en un aberrante y vil ataque perpetrado en el lugar menos pensado.
El terrorífico episodio, que hoy genera repudio e indignación nacional, tiene como presunto protagonista a un hombre que juró proteger la salud de las personas. Aprovechándose de la extrema vulnerabilidad de una mujer que se encontraba postrada en una cama, con movilidad limitada y sin siquiera la posibilidad de articular palabra para pedir auxilio, el victimario habría desatado sus más oscuros instintos.
El escabroso caso se registró en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital El Tunal en Bogotá. De acuerdo con la Fiscalía, un auxiliar de enfermería habría utilizado el pretexto de realizarle labores de aseo a la paciente para cometer actos sexuales. Tras una exhaustiva investigación, agentes de la Policía Judicial lograron su captura en el barrio Pardo Rubio, localidad de Chapinero.
El presunto abusador, quien admitió llevar cerca de cuatro años laborando en este centro médico, fue puesto a disposición de la justicia. Ahora deberá responder por el grave delito de acceso carnal o acto sexual abusivo con incapaz de resistir, enfrentando una severa condena.






