Desde el ataque del 7 de octubre de 2023, Hamás entregó este jueves los restos de cuatro rehenes israelíes a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), entre ellos los de la familia Bibas, de origen argentino, que se había convertido en símbolo del horror del ataque islamista.
Los restos corresponden a Shiri Bibas y sus hijos Ariel y Kfir, de 4 años y 9 meses al momento de su secuestro. También se entregó el cuerpo de Oded Lifshitz, un hombre de 83 años capturado junto a su esposa en el kibutz Nir Oz.
“Nuestros corazones, los corazones de toda la nación, están destrozados”, declaró el presidente israelí, Isaac Herzog, quien pidió perdón por no haber logrado protegerlos ni traerlos con vida.
En noviembre de 2023, Hamás afirmó que la madre y los niños Bibas habían muerto en un bombardeo israelí, pero nunca presentó pruebas, mientras que Israel nunca confirmó sus muertes.
El traslado de los cuerpos se realizó en el sur de Gaza, como parte de la primera fase de un acuerdo entre Israel y Hamás, con la mediación de la Cruz Roja. Hasta la fecha, 19 rehenes israelíes han sido liberados en intercambios, mientras que más de 1.100 prisioneros palestinos han sido excarcelados.
De los 14 rehenes aún involucrados en el acuerdo, ocho han sido declarados muertos debido a las brutales condiciones de su cautiverio. En Tel Aviv, un equipo de 10 médicos forenses trabaja en la identificación de los cuerpos.






