El Gobierno de Cuba inició el cierre de algunos hoteles y el traslado de turistas internacionales a otras instalaciones como parte de un plan de contingencia frente a la crisis energética que atraviesa la isla, situación que autoridades atribuyen al desabastecimiento de combustible y a las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos.
La medida fue confirmada por fuentes del sector turístico, que indicaron que el proceso comenzó recientemente con el objetivo de reducir el consumo energético en medio de la temporada alta de visitantes extranjeros.
El viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, explicó en la televisión estatal que el Gobierno diseñó una estrategia para disminuir el gasto energético en el sector turístico, la cual incluye la compactación de instalaciones y el aprovechamiento de la actual temporada de mayor flujo de viajeros.
Aunque el funcionario no entregó detalles específicos sobre el alcance de esta reorganización, fuentes cercanas al sector señalaron que las medidas contemplan el cierre temporal de algunos hoteles y la reubicación de huéspedes en otros complejos turísticos.
Turismo, un sector en retroceso
La decisión se produce en medio de la caída del turismo internacional hacia Cuba, actividad considerada históricamente como uno de los principales motores de la economía nacional.
Durante 2025, la isla registró la llegada de 1,8 millones de visitantes extranjeros, la cifra más baja desde 2002, sin contar los años afectados por la pandemia del covid-19. En el primer semestre del mismo año, la tasa de ocupación hotelera cayó hasta el 21,5 %, lo que representó un descenso de siete puntos porcentuales frente al mismo periodo anterior.
Canadá y Rusia se mantuvieron como los principales mercados emisores de turistas, con 754.010 y 131.882 visitantes respectivamente, aunque ambos registraron reducciones interanuales.
El descenso en el número de viajeros comenzó después de 2018, cuando Cuba alcanzó su récord histórico de 4,7 millones de turistas, impulsado por el acercamiento diplomático con Estados Unidos durante la administración del expresidente Barack Obama. Posteriormente, nuevas sanciones, la pandemia y la crisis económica y energética del país impactaron negativamente el sector.
Crisis energética y plan de emergencia
Desde mediados de 2024, Cuba enfrenta serias dificultades en la generación de energía debido a fallas recurrentes en sus centrales termoeléctricas y a la falta de divisas para importar combustibles.
A esta situación se sumaron cambios en el contexto geopolítico regional y nuevas presiones comerciales que afectan el suministro energético de la isla, lo que llevó al Gobierno a activar un plan de emergencia nacional.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el racionamiento de combustible, la promoción del teletrabajo, la implementación de clases semipresenciales en universidades y la reorganización del sector turístico para optimizar el uso de recursos.
El presidente Miguel Díaz-Canel ha señalado que estas acciones retoman lineamientos similares a los aplicados durante el denominado “Periodo Especial” de los años noventa, cuando el país enfrentó una profunda crisis económica tras la caída del bloque soviético.








