Lo que pudo haber sido una tragedia en la carretera terminó siendo un acto de valentía que hoy es motivo de admiración. El miércoles 4 de junio, hacia las 7:48 p.m. m., un autobús interdepartamental de la empresa Berlinave que cubría la ruta Barranquilla – Santa Marta estuvo a punto de salirse de control a la altura del kilómetro 19, cuando el conductor sufrió un micro sueño al volante.
La situación se tornó crítica cuando los pasajeros comenzaron a notar que el vehículo se desplazaba con movimientos erráticos, poniendo en riesgo la vida de todos a bordo. Fue entonces cuando Luis Fernando Orozco, un joven de 24 años oriundo de Barranquilla y residente en Santa Marta, decidió actuar.
Al observar el peligro, Orozco se levantó de su asiento y se acercó al conductor, quien en ese momento luchaba por mantenerse despierto. “Me acerqué y le dije que se levantara y descansara, que yo podía ayudar a terminar la ruta”, relató Orozco, quien tiene experiencia en el manejo de vehículos pesados gracias a los conocimientos transmitidos por su familia.
Aunque el conductor inicialmente se negó, la presión de los demás pasajeros, también alarmados por la situación, fue determinante. Respaldando a Orozco, lograron convencer al conductor de cederle el control del autobús.
Con aplomo y destreza, Luis Fernando tomó el volante y guió el autobús por la carretera hasta llegar sin contratiempos a Santa Marta. Los pasajeros expresaron su gratitud, muchos de ellos reconociendo que su intervención fue decisiva para evitar una tragedia.







