La defensa de Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, solicitó a una corte federal de Nueva York que le permita continuar el proceso judicial bajo arresto domiciliario, argumentando que enfrenta problemas cardíacos que requieren atención médica especializada y un periodo de recuperación fuera del centro de detención.
La petición fue presentada por los abogados Mark E. Donnelly y Andrés Sánchez ante el juez federal Alvin K. Hellerstein. La defensa propuso que Flores permanezca en una residencia privada en Nueva York, bajo un estricto esquema de vigilancia que incluiría custodia armada las 24 horas, monitoreo mediante GPS, restricciones para las visitas, intervención de llamadas telefónicas y entrega de sus documentos de viaje.
Según el escrito judicial, la defensa sostiene que Flores, de 69 años, necesita someterse a estudios y procedimientos cardíacos, entre ellos un cateterismo, y posteriormente podría requerir una intervención más invasiva.
La defensa alerta por episodios cardíacos
Los abogados señalaron que antes de su detención Flores se encontraba, según su versión, en buenas condiciones físicas y no utilizaba medicamentos de manera permanente, salvo una inyección mensual relacionada con su prolapso de la válvula mitral.
Sin embargo, la defensa asegura que actualmente tiene prescritos cuatro medicamentos y mantiene nitroglicerina a disposición ante la posibilidad de sufrir un episodio cardíaco.
Uno de los principales argumentos presentados ante la corte corresponde a un episodio registrado el 29 de julio de 2026, cuando Flores habría experimentado durante aproximadamente 30 minutos una fuerte presión en el pecho y sensación de falta de oxígeno. Sus abogados señalaron que los especialistas consultados no descartan que se haya tratado de un episodio cardíaco y recomendaron realizar nuevos estudios para determinar el estado de sus arterias coronarias.
La defensa también afirmó que Flores presenta episodios ocasionales de taquicardia, dificultad para respirar, dolor en el pecho, mareos y debilidad, además de haber perdido más de 25 libras, equivalentes a unos 11 kilos, desde su ingreso al centro de detención.
Denuncian dificultades para su recuperación
El equipo jurídico sostiene que las condiciones del centro de detención federal donde permanece recluida no serían adecuadas para una recuperación posterior a un procedimiento cardíaco invasivo.
En el documento, los abogados aseguran que Flores duerme apenas entre tres y cuatro horas por noche debido, entre otros factores, al ruido y la actividad propia del lugar donde se encuentra detenida. También indicaron que desde su ingreso no ha recibido la inyección mensual que utilizaba para tratar su condición cardíaca.
“La Sra. Flores de Maduro es una mujer de 69 años que necesitará el tiempo suficiente para recuperarse de cualquier procedimiento médico en un entorno propicio para recuperar su salud”, argumentó la defensa.
Donnelly sostuvo además que su representada “merece la oportunidad de esperar su juicio bajo arresto domiciliario” mientras recibe tratamiento médico.
El Gobierno de Estados Unidos se opone
De acuerdo con la presentación judicial, la solicitud fue puesta en conocimiento del Gobierno de Estados Unidos, que se opone al traslado de Flores a una residencia privada mientras avanza el proceso judicial.
La defensa, no obstante, insiste en que las medidas propuestas permitirían garantizar su permanencia bajo control judicial. Entre las condiciones planteadas están la vigilancia armada permanente, el dispositivo de localización GPS, la supervisión de un custodio autorizado por el tribunal y la restricción de visitas y comunicaciones.
Hasta el momento, el juez federal Alvin K. Hellerstein no ha tomado una decisión sobre la solicitud de arresto domiciliario.
La petición se produce mientras Flores y Maduro enfrentan el proceso judicial en Estados Unidos. La solicitud de la defensa busca modificar las condiciones de detención de la ex primera dama venezolana, pero no implica una decisión sobre el fondo del caso ni sobre su eventual responsabilidad penal.


