Apenas tenía 17 años, una energía inmensa y todo un camino por delante. Andrés Felipe Villero Castellanos, estudiante de primer semestre de Ingeniería Civil en la Universidad Alexander von Humboldt de Armenia, fue una de las diez víctimas mortales del trágico accidente ocurrido el sábado 24 de mayo en el puente helicoidal en el municipio de Calarcá.
Andrés Felipe había llegado hace poco al Quindío, con el corazón lleno de ilusiones y el respaldo de una familia que, con esfuerzo, apostó por su formación profesional. Egresado en 2024 del Instituto Técnico Industrial Pedro Castro Monsalvo (Inspecam) de Valledupar, fue reconocido por su buen rendimiento académico y su profundo interés por la ingeniería. Su meta era clara: formarse, crecer y construir un futuro con bases sólidas.
Su madre, Adriana Castellanos, es docente en la Institución Educativa Bello Horizonte de Valledupar y con mucho esfuerzo determinó dar la mejor educación a su hijo en el Quindío. Desde allí, la comunidad educativa expresó su dolor con palabras que estremecen: “Con profundo dolor lamentamos el fallecimiento de Andrés Felipe Villero Castellanos, hijo de nuestra docente Adriana Castellanos. Extendemos para ella y su familia un abrazo de solidaridad en estos momentos tan difíciles”.
Hoy Valledupar, el Cesar y el Quindío se enlutan por su partida. Porque Andrés Felipe no solo representaba la esperanza de una familia, sino el espíritu de cientos de jóvenes que, como él, viajan lejos de casa buscando un mejor porvenir. Su ausencia duele profundamente, no solo por lo que era, sino por todo lo que habría podido llegar a ser.
Sus restos mortales serían trasladados hasta Valledupar, su tierra natal, donde familiares, amigos y comunidad le darán el último adiós.
Desde Quindío Noticias elevamos un mensaje de solidaridad para su madre, su familia, sus amigos y su comunidad. Andrés Felipe llegó al Quindío con sueños, y aunque su paso fue breve, dejó una huella que permanecerá viva en quienes lo conocieron y lo amaron.







