Las lluvias que han azotado al Quindío en los primeros meses de 2025 han agravado el riesgo de colapso en la escuela Guayaquil Bajo, en el municipio de Córdoba. La institución educativa, construida sobre una ladera en la zona rural cordillerana, enfrenta un peligro inminente de deslizamiento, lo que mantiene en alerta a docentes, padres de familia y líderes sindicales, quienes exigen una intervención inmediata de las autoridades.
Desde hace más de un año, la comunidad educativa ha denunciado la vulnerabilidad de la escuela. Una de las madres de familia señaló que, ha ido el gobernador, el alcalde, han sido 15 meses “que nada de nada, que no vienen a iniciar obras” ni a realizar la canalización de las aguas, por lo que padres de familia optaron por dejar a los niños en un corredor frente a la escuela, cerrando ellos y con sus recursos. “Cerrando la parte de atrás para que los niños no se nos vengan hacia el lado donde está el problema” y no tengan así, algún riesgo de caída u alguna otra.
“Nos preocupa de sobremanera el tema. Aquí ha venido el gobernador, ha venido el alcalde, pero no inician las obras. Los padres de familia tuvimos que tomar medidas por nuestra cuenta para evitar una tragedia”, manifestó Marielina Montañez, representante de la Asociación de Padres de Familia.
Según la comunidad, la falta de canalización de aguas lluvias ha erosionado progresivamente el terreno. La acumulación de agua en la cancha deportiva inunda la base de la institución, debilitando la ladera y aumentando el riesgo de deslizamiento.
Ante el peligro, los docentes han tenido que reorganizar las clases, ubicando a los estudiantes en un corredor y cercando la zona crítica con telones para evitar que los niños se acerquen al área de riesgo.
“Los maestros y padres de familia han tenido que improvisar soluciones para garantizar la seguridad de los niños, pero no es suficiente. No podemos seguir esperando a que ocurra una tragedia”, advirtió el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Quindío (Suteq).
Frente a esta situación, Tatiana Hernández Mejía, secretaria de Educación del Quindío, aseguró para Caracol Radio Armenia que, tras la visita del gobernador se implementaron trinchos con apoyo del Comité de Cafeteros y la Secretaría de Agricultura para reducir el riesgo de desprendimiento de tierra. Sin embargo, la funcionaria reconoció que la escuela aún necesita intervenciones en baterías sanitarias y estructura.
Asimismo, señaló que está pendiente la verificación y certificación de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo. Una vez se tenga esa aprobación, continuarán con las siguientes fases para restablecer el servicio educativo sin riesgos para los niños.
Ante esta situación, la gobernación del Quindío se pronunció oficialmente en las últimas horas









