Conducir por una concurrida vía de la ciudad, en compañía de los hijos, debería ser una actividad completamente segura. Sin embargo, la implacable ola de violencia sicarial volvió a demostrar que estar a escasos metros de un ajuste de cuentas puede desencadenar una tragedia irreparable en fracciones de segundo.
Lo que parecía un recorrido rutinario en vehículo familiar, se transformó de repente en un escenario de absoluto pánico. El estruendo de múltiples disparos rompió la calma del sector cuando sujetos armados iniciaron una cacería implacable a plena luz del día. En medio del caos, la ráfaga de plomo y la confusión, la peor parte se la llevó una víctima que no tenía nada que ver con el oscuro mundo criminal.
El desgarrador suceso ocurrió cerca del puente El Tizón, en Neiva, cobrando la vida de Viviana, de 44 años. La mujer se movilizaba en una camioneta junto a sus dos hijos cuando quedó inmersa en la balacera. Según las primeras hipótesis de las autoridades, los sicarios dispararon unas seis veces contra un hombre conocido con el alias de ‘Frijolito’, un sujeto con antecedentes recién liberado que pasaba en moto junto al vehículo de la víctima.
Un proyectil impactó trágicamente a la madre, causándole la muerte. Mientras el presunto blanco del ataque huyó ileso del lugar, la Policía activó un plan candado y rastrea las cámaras de seguridad para cazar a los homicidas.


