El plátano del Quindío, que en el pasado gozaba de gran prestigio en mercados como Bogotá por su tamaño y sabor, ha perdido parte de sus características distintivas y competitividad. Con más de 27.000 hectáreas en producción, los rendimientos actuales están por debajo de su potencial. En este contexto, la clausura del proyecto ‘Fortalecimiento de la cadena productiva del cultivo de plátano variedad Dominico Hartón’, ganador de la convocatoria PIDAR de la Agencia de Desarrollo Rural, ha generado entusiasmo entre los productores. La iniciativa contó con el apoyo del Gobierno del Quindío, las alcaldías de Génova y Filandia, y los agricultores involucrados.
Óscar Hernando Gallego, representante de la Asociación de Productores Agrícolas de Quimbaya (Apraquim), destacó que cada productor recibió recursos sin precedentes, alrededor de $14 millones, junto con herramientas, maquinaria y asistencia técnica, lo que permitió recuperar 20 hectáreas antes improductivas. Sin embargo, mencionó que la producción aún está por debajo de los estándares deseados, con rendimientos de menos de 10 toneladas por hectárea y solo un 40 % de la cosecha con calidad suficiente para competir en mercados exigentes.
El secretario de Agricultura departamental, Julio César Cortés Pulido, resaltó los beneficios otorgados a 83 familias de Circasia, Buenavista, Filandia, Génova, Pijao y Quimbaya, que incluyeron insumos, capacitación en cosecha y comercialización, y la creación de un fondo rotatorio. Además, anunció medidas como seguros de cosecha, créditos con tasa compensada y acompañamiento técnico continuo para fortalecer la producción.
Durante el mandato del gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya, el plátano será un eje central de la economía regional. Aunque la calidad de la producción ha disminuido, los esfuerzos se concentran en mejorar los procesos actuales en lugar de expandir las áreas cultivadas. Como enfatizó Gallego, “la clave no está en sembrar más, sino en hacerlo mejor”.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







