En el análisis más reciente de Bancolombia, se observa un aumento del 0,13% en la inflación de alimentos durante julio, acumulando un 5,18% en lo que va del año. Mientras que verduras y hortalizas han mostrado una tendencia a la baja, frutas frescas y carnes han registrado aumentos significativos en sus precios.
En julio, se reportaron las mayores caídas en los precios de legumbres, cebolla, papas y moras. No obstante, los precios de carnes de res y aves, así como algunas frutas, han subido debido a factores como el clima.
El análisis sugiere que el fenómeno de La Niña, con su incremento de lluvias, ha afectado negativamente a varios sectores de la economía. El Índice de Condiciones Climáticas indica incertidumbre y previsiones negativas para el cierre de 2024.
Comparado con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Dane de junio, ha habido una leve disminución de 0,09 puntos en algunos alimentos. En general, los alimentos perecederos mostraron una reducción mensual de 0,1%, con un aumento anual del 11,67%.
A pesar de estas fluctuaciones, precios de productos como maíz, té, frutos secos, chocolate, tomate y mantequilla se han mantenido altos. Los alimentos procesados también vieron un ligero incremento del 0,2% en julio, alcanzando un 3,26% anual.







