
El bebé sufrió quemaduras en todo el cuerpo. El Crue llegó a atenderlo, pero ya había fallecido.
Un niño, de apenas 25 días de nacido, murió en la noche del sábado luego de que su padre, quien lo tenía en brazos, lo dejó caer accidentalmente a un platón de agua caliente.
La tragedia ocurrió en una vivienda situada en la calle 40 G sur con carrera 81 D, barrio El Amparo de la localidad de Kennedy.
Según el coronel Henry Rodríguez, comandante de la Policía de Kennedy, el hombre le estaba haciendo unas vaporizaciones a su hijo y al parecer se quedó dormido. En ese momento el pequeño cayó al recipiente y sufrió quemaduras en todo el cuerpo.
La propia familia se percató del hecho minutos después y se comunicó a la línea 123. Personal del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (Crue) llegó al sitio, pero el bebé ya no tenía signos vitales.
La propietaria del inmueble dijo que la familia que afronta esta desgracia había tomado el apartamento del segundo piso en arriendo desde hacía un año.
Ella afirma que el pequeño muerto accidentalmente era el menor de tres hermanos. En cuanto a los padres, se sabe que son comerciantes minoristas de Corabastos.
Aunque todo indica que se trató de una situación accidental, la Policía y la Fiscalía evalúan si el padre del niño se encontraba bajo los efectos del licor.
De acuerdo con el Crue, este año se han presentado 5.454 accidentes caseros en Bogotá, de los cuales 247 dejaron lesiones en niños entre los 0 y los 4 años de edad y 293, en menores entre los 10 y 14 años.
El Tiempo.





