
En Tunja los cuatro goles fueron de pelota quieta: dos a través de tiros libres y dos de penalti.
Los primeros minutos en el estadio La Independencia fueron de dominio total para Patriotas, que desde muy temprano empezó a increpar el área que custodiaba Alejandro Otero. Los locales tenían la obligación de sumar los tres puntos frente a su afición pero otra vez quedaron en deuda.
Corría el reloj y el cuadro boyacense tocaba el balón mientras Quindío esperaba paciente un contragolpe que le permitiera abrir el marcador, pero sin arriesgar mucho. A los 27 minutos llegó el primer tanto del partido para los ‘cuyabros’, en los pies de Jorge Vargas, quien cobró un tiro libre y con el borde interno de su pie izquierdo puso el balón en el arco.
Tres minutos después empataron los de Miguel Prince también en una jugada de pelota quieta. Un tiro libre indirecto, el esférico le llegó a Orlando Berrío, quien sin mucho esfuerzo entre los defensas ‘cafeteros’ hizo efectivo el empate.
En el segundo tiempo la historia fue la misma, Patriotas tuvo el balón y buscó espacios, mientras Quindío esperaba para el contragolpe. Pero en esta mitad fueron los locales los que empezaron ganando a través de un penalti. En el minuto 64 penalti falta sobre Olmes Garcia, cobró el lateral Geovanni García y ganaban 2-1 los de Tunja.
Tras el segundo tanto de Patriotas, los de ‘Pecoso’ Castro tomaron un nuevo respiro y obligaron a los dirigidos por Miguel Augusto Prince a retrasar líneas, además a golpear de manera fuerte y repetitiva a los quindianos, lo que llevó a que a seis jugadores de Patriotas les sacaran tarjetas amarillas.
Otro penalti se dio, esta vez a favor del Deportes Quindío: Juan Caicedo cobró y decretó el empate a dos goles. Faltando 10 minutos para terminar el partido expulsaron a Wilmer Palacio, del cuadro visitante. Así se diluyó el encuentro entre dos necesitados de puntos sobre todo en el tema del descenso.





