Una niña de dos años falleció después de ser dejada en un automóvil durante una ola de calor en Arizona. El incidente ocurrió en Marana, en las afueras de Tucson, donde las temperaturas alcanzaron los 111 grados Fahrenheit (43.9 grados Celsius).
La tragedia se desencadenó cuando el padre de la niña, quien estaba haciendo varios encargos, regresó a su casa el martes por la tarde y dejó a la menor en el auto con el aire acondicionado encendido. Sin embargo, cuando volvió al vehículo entre 30 y 60 minutos después, el auto estaba apagado y la niña inconsciente.
El capitán de la policía de Marana, Tim Brunenkant, informó que el padre llamó inmediatamente al 911., fue llevada un centro asistencial, pero a pesar de los esfuerzos de reanimación, la niña fue declarada muerta.
Las autoridades han iniciado una investigación para determinar las circunstancias exactas del incidente. No se han presentado cargos por el momento, pero no se descartan posibilidades. La policía está realizando entrevistas y revisando videos de vigilancia del vecindario para esclarecer los hechos.
“Estamos haciendo nuestras entrevistas con el padre, los testigos, los vecinos, para determinar si el coche estaba todavía en marcha, si el aire acondicionado estaba todavía en funcionamiento. Todo lo que sabemos es que era un coche caliente y la niña no respondía, estaba muy caliente, y es muy trágico”, dijo el capitán de la Policía de Marana Tim Brunenkant a la afiliada de CNN, KPNX.
Según la organización KidsAndCars.org, al menos nueve niños han muerto en autos calientes en Estados Unidos en lo que va del año. Desde 1990, al menos 1,093 niños han fallecido en estas circunstancias, con el 88% de las víctimas teniendo tres años o menos.
La policía de Marana ha calificado la muerte de la niña como una “tragedia vinculada al calor” y continúa investigando para evitar futuros incidentes similares.







