Como una estrategia que busca disminuir el consumo de sal en la población, no solo de Armenia sino de todo el país, la Secretaría de Salud se une a esta petición nacional con el ánimo de generar en la comunidad una reducción en el uso de este elemento en los alimentos.
Las principales enfermedades que se asocian con el exagerado consumo de sal son hipertensión arterial y obesidad, las cuales a su vez se convierten en un factor de riesgo para sufrir afecciones cardiovasculares y cerebrovasculares. En el municipio, el año anterior, consultaron por diagnóstico de hipertensión 79.370 personas y 25.110 por obesidad.
Conforme la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, OMS, una persona debe consumir solo 5 gramos de sal al día, lo que equivale a 2000 mg. de sodio. Dentro de los alimentos que en el país están aportando más sal a la dieta de la población está el pan, seguido de los alimentos que son preparados fuera del hogar y aquellos que requieren la sal como conservante, es decir, todos los que son empacados para su consumo.
Las medidas más efectivas para disminuir las enfermedades cardiovasculares son aquellas que promueven los estilos de vida saludables y previenen los factores de riesgo. La evidencia internacional muestra que las estrategias deberían estar encaminadas en aumentar la práctica regular de actividad física, reducir el consumo de alcohol, de tabaco y la ingesta de sal, y mantener un perfil lipídico adecuado.
En cuanto a la alimentación se recomiendan comidas saludables y balanceadas, consumo abundante de frutas, hortalizas, verduras frescas, productos lácteos preferiblemente descremados y un consumo moderado de alimentos con alto contenido de azúcar, grasas y sal.
Por Comunicaciones Secretaría de Salud







