Carlos Arturo Marín, reconocido líder comunitario y vigilante de la institución educativa Instituto Técnico Industrial (ITI), resultó gravemente herido tras ser víctima de un ataque armado en el barrio Simón Bolívar de Armenia. El hecho ocurrió en la noche del martes 19 de agosto, cuando dos hombres lo interceptaron cerca de su vivienda y le dispararon en repetidas ocasiones antes de huir sin ser identificados.
De acuerdo con la información preliminar, Marín, de 55 años, recibió tres impactos de bala: uno en el cuello y dos en el costado de su cuerpo. Vecinos y allegados reaccionaron de inmediato y lo trasladaron a un centro asistencial, donde posteriormente fue remitido a la Clínica San Rafael. Allí ingresó a cirugía y, según el reporte médico más reciente, permanece con pronóstico reservado.
El ataque se registró en la manzana 34, casa 1 del barrio Simón Bolívar, y generó inmediata reacción de las autoridades, que desplegaron patrullas en la zona e iniciaron las investigaciones para dar con los responsables. A pesar del operativo, los agresores lograron escapar sin dejar rastro.
Carlos Arturo Marín es ampliamente recordado en la ciudad por su papel en la reconstrucción de Armenia después del terremoto de 1999. Fue uno de los líderes populares más visibles en el proceso de conformación del barrio Simón Bolívar y de la urbanización Cañas Gordas, escenarios en los que defendió a las familias arrendatarias en su lucha por acceder a una vivienda digna. Por su posición, en ese entonces recibió amenazas de muerte e incluso sobrevivió a un atentado, pero aun así continuó con su labor social.
Actualmente, Marín se desempeñaba como vigilante en el ITI, en el barrio Génesis, y era considerado un hombre cercano a su comunidad. Su historia como dirigente popular y la gravedad del ataque han causado consternación en el sur de la ciudad.
Las autoridades confirmaron que tanto la Policía como el CTI de la Fiscalía asumieron la investigación y continúan recolectando material probatorio para esclarecer las circunstancias del ataque. Mientras tanto, familiares, amigos y vecinos esperan un parte médico oficial que aclare la evolución de Marín, quien lucha por su vida tras este nuevo atentado en su contra.







