Palestina logró un reconocimiento diplomático histórico al ser aceptada como “Estado miembro” de pleno derecho de la Unesco gracias al voto de 107 de los miembros de la Organización de las Naciones Unidas para le Educación, la Ciencia y la Cultura.
“No es más que el principio de un camino duro y arduo que nos llevará a nuestra liberación”, declaró ante la prensa al término de la votación el ministro palestino de Exteriores, Riyad al Malki, quien consideró que el simbólico reconocimiento es “la expresión de esa gran solidaridad mundial con la causa palestina”.
Según Malki, el paso de Palestina de observador a Estado de pleno derecho, pesa al rechazo de Israel, EEUU y Alemania, entre otros, es la coronación de un esfuerzo que se inició en 1989, cuando los palestinos presentaron su primera solicitud de ingreso ante la Unesco.
Es además un avance “independiente”, dijo de la candidatura que el presidente palestino, Mahmud Abás, interpuso en Nueva York el pasado 23 de septiembre para intentar lograr la adhesión palestina a la ONU. Dicha decisión será examinada el próximo 11 de noviembre por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El paralelismo entre ambas decisiones es casi ineludible, aunque una diferencia notable es que en la Unesco solo se requiere una mayoría de dos tercios y no existe el sistema de veto, como en el Consejo de Seguridad.
El ingreso de los palestinos como el Estado número 195 de la Unesco, que provocó un sonado aplauso en el auditorio principal de la organización, se alcanzó gracias a los votos a favor de 107 Estados (entre los que se cuentan España, Francia, China, India, Rusia, Venezuela, Brasil, Finlandia o Eslovenia), 52 abstenciones (como las de Reino Unido, Colombia, Italia, Japón o México) y 14 votos en contra






