Xiomara Agudelo, de 25 años, se convirtió en la más reciente víctima de procedimientos estéticos realizados en lugares no autorizados. Su caso ha generado conmoción en Antioquia, donde las autoridades han iniciado investigaciones para esclarecer las irregularidades que llevaron a su muerte tras una lipoescultura.
La joven acudió el pasado 12 de noviembre a un establecimiento en la zona urbana de su localidad, aparentemente confiada en los servicios que allí ofrecían. Sin embargo, según investigaciones preliminares, el lugar solo contaba con permisos para realizar procedimientos no invasivos como masajes. A pesar de ello, Xiomara fue sometida a una intervención invasiva, durante la cual habría sufrido la perforación de su intestino, desencadenando una serie de complicaciones que resultaron fatales.
Dolores, complicaciones y el fatal desenlace
Luego de la cirugía, Xiomara experimentó las molestias iniciales que suelen ser normales tras este tipo de procedimientos. No obstante, hacia el viernes 15 de noviembre, sus síntomas se agravaron, presentando náuseas persistentes, fiebre alta y palidez. A pesar de los esfuerzos de su familia por buscar respuestas en el centro estético, este minimizó la gravedad del cuadro, asegurando que los síntomas eran parte del proceso postquirúrgico.
Ante el deterioro de su salud, el sábado fue llevada de urgencia al Hospital Presbítero Alonso María Giraldo. Allí los médicos confirmaron que la perforación intestinal le había provocado una peritonitis, una inflamación grave del peritoneo, que requería intervención inmediata. Pese a un lavado abdominal y varias cirugías realizadas en un hospital de mayor complejidad en Rionegro, Xiomara falleció.
Investigaciones en marcha

La Seccional de Salud de Antioquia está investigando al centro estético y a la persona encargada del procedimiento. Según versiones preliminares, la supuesta profesional se desplazaba desde Medellín para realizar estas intervenciones invasivas, a pesar de que el establecimiento no tenía los permisos requeridos.
El centro estético, contactado por la prensa, no ha respondido a las solicitudes de información ni ha aclarado si contaban con la certificación para realizar este tipo de procedimientos.
Un llamado a la conciencia
Las autoridades de salud locales y nacionales han reiterado la importancia de verificar que los centros donde se realizan intervenciones estéticas estén debidamente certificados. Estos procedimientos, cuando se realizan de manera irregular, representan un alto riesgo para la vida de las personas, como quedó evidenciado con la trágica muerte de Xiomara Agudelo.
Este caso deja en evidencia la necesidad urgente de reforzar la vigilancia sobre los centros estéticos y educar a la ciudadanía sobre los riesgos de someterse a cirugías en lugares no autorizados. Mientras tanto, la familia de Xiomara exige justicia y espera que su caso sea un llamado de atención para prevenir futuras tragedias.







