Israel denunció este jueves 12 de octubre la decapitación de algunos bebés, así como la calcinación y asesinato de niños en el ataque. “Horripilante y monstruoso” lanzado el pasado sábado desde Gaza por el grupo islamista palestino Hamás, que hizo estallar la guerra en la región.
La oficina del primer ministro de Israel publicó el jueves imágenes de bebés asesinados y calcinados por Hamás en su ataque terrorista del pasado fin de semana. Después de unas horas en la que se puso en duda la credibilidad de los testimonios que llegaban de la zona, el estado israelí ha difundido las fotografías que evidenciarían ese ataque, y que son las que han mostrado al secretario de estado estadounidense Antony Blinken.
En esa misma línea, un miembro de los equipos sanitarios del Ejército israelí aseguró este jueves que él mismo “halló a un bebé con la cabeza cortada” entre las más de 100 personas asesinadas en el kibutz Beeri, al lado de la Franja.
Miembros de su equipo hallaron a más niños decapitados, agregó el coronel en la reserva Golán Vach, jefe de la Unidad Nacional de Rescate en el Comando del Frente Interno del Ejército. “No creo que un bebé con la cabeza cortada sea un accidente, un misil no hace esto”. En su opinión, “terrorismo significa que una persona entra en casa de gente inocente, mata a la madre y le cortan la cabeza al bebé”.
Un miembro de los equipos de emergencia ZAKA, que se encarga de la recuperación de cadáveres, dijo el miércoles a EFE que, “no tiene números, pero que hay muchos casos” de niños muertos en lugares como Beeri.
“Yo mismo tomé cuerpos de bebés de un mes, dos meses, de niños quemados, de niños que cuando los tomé de las manos aún estaban ardiendo”. A su vez, agregó que conocía casos de “personas que fueron torturadas, violadas y quemadas vivas”.








