La Justicia francesa imputó por homicidio involuntario agravado, lesiones involuntarias y poner en peligro la vida de terceros al conductor del autobús siniestrado el pasado domingo en una carretera de montaña en los Pirineos. En el accidente fallecieron dos mujeres colombianas: Luisa Fernanda Escobar Castillo, de 24 años, oriunda del departamento del Quindío, y Claudia Patricia Palacio Mejía, de 45, del departamento de Caldas. La Fiscalía de Marsella confirmó que el chófer, un español de 50 años, había consumido cocaína antes del siniestro.
Los análisis toxicológicos revelaron la presencia de benzoilecgonina (BZE), principal metabolito de la cocaína, lo que agravó las acusaciones debido a la violación deliberada de sus obligaciones de prudencia como conductor profesional. Además, el autobús presentaba múltiples irregularidades: fallos mecánicos en el sistema de frenos, la ausencia de revisiones técnicas y un tacógrafo desactivado.
El vehículo, que transportaba más de 40 pasajeros, partió desde L’Hospitalet de Llobregat hacia Andorra con motivo de las ofertas del “Black Friday”. Durante el descenso por una carretera a más de 1.600 metros de altitud, el conductor perdió el control en una pendiente y decidió estrellar el autobús contra una cornisa rocosa para evitar un desenlace más grave. Como resultado, 41 pasajeros resultaron heridos, 32 fueron hospitalizados en España y 9 en Francia.
El conductor, detenido desde el 4 de diciembre, compareció ante un juez de instrucción, quien ordenó su permanencia en custodia mientras avanza la investigación. La Fiscalía de Marsella dirige el caso por ser una jurisdicción con competencias en accidentes graves.






