El caso por el asesinato de Nalfi Esther Blanco Olmos, maestra de 34 años asesinada en noviembre de 2024 en Sabanalarga, Atlántico, tomó un giro inesperado y doloroso para su familia: un juez de control de garantías otorgó la libertad a Jorge Leonardo Piña Rodríguez, expareja sentimental de la víctima y principal señalado del crimen, tras argumentar vencimiento de términos.
El 30 de noviembre de 2024, Nalfi Esther fue encontrada sin vida en una vivienda del barrio San Carlos, con un surco de presión en el cuello, indicio de asfixia mecánica. Según la investigación preliminar de la Policía, la maestra habría sido agredida durante una discusión por celos con su pareja, quien posteriormente se dio a la fuga en su motocicleta. Piña se entregó a las autoridades un día después y permaneció recluido en el Centro de Detención Transitorio Las Estrellas, en Barranquilla.
Tras diez meses detenido, la defensa de Piña solicitó su libertad, petición que fue aceptada por el juez al considerar que los plazos procesales se habían cumplido sin avances significativos en el caso. La decisión generó inmediata indignación en la familia de la víctima, que a través de un comunicado expresó su rechazo: “Esta decisión constituye un revés para la justicia y un mensaje doloroso para todas las mujeres víctimas de violencia en el país, ya que se ignoran las circunstancias de un caso que evidencia claros signos de feminicidio”.
Nataly Blanco, hermana de la maestra, calificó la decisión como un acto de impunidad: “Hoy la justicia nuevamente nos ha fallado. Le dio libertad al asesino de mi hermana. Es una patraña más que utilizan los defensores para sacar a los criminales y buscar la impunidad”.
Por su parte, Jair Poveda, cuñado de la víctima, señaló que el proceso estuvo lleno de aplazamientos y calificó la situación como una revictimización para la familia: “Era cabeza de hogar, tenía dos hijos menores y sostenía a su madre. Un hombre le quitó la vida y hoy queda libre porque un juez dice que se vencieron los términos”.
La familia Blanco Olmos advirtió que insistirá en exigir justicia y que este caso no puede convertirse en un ejemplo de impunidad frente a los feminicidios que siguen golpeando al Atlántico, departamento que ya registra 42 mujeres asesinadas en lo corrido del año, ocho de ellos catalogados como feminicidios.
Aunque Piña recuperó su libertad, el juez aclaró que la decisión no es una absolución y que el hombre sigue vinculado al proceso penal. Sin embargo, para los familiares de Nalfi y para organizaciones defensoras de mujeres, el fallo representa un duro golpe a la lucha contra la violencia de género.






