Durante la ceremonia de posesión de la nueva cúpula militar, el presidente Abelardo De La Espriella reiteró su propuesta de construir megacárceles de máxima seguridad para recluir a los integrantes de estructuras criminales considerados más peligrosos. Mientras avanzan estos proyectos, ordenó reforzar de inmediato la seguridad y recuperar el control de los establecimientos penitenciarios existentes.
El anuncio fue realizado este miércoles 26 de agosto en la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, en Bogotá, donde el mandatario participó en el acto de reconocimiento de la nueva cúpula militar. Allí aseguró que la seguridad será una prioridad de su administración y sostuvo que la primera obligación de un gobernante es proteger a la población.
De acuerdo con De La Espriella, las nuevas infraestructuras penitenciarias estarán destinadas a aislar a líderes de organizaciones criminales y personas de alta peligrosidad que, según su señalamiento, continúan dirigiendo actividades delictivas desde las cárceles. El mandatario aseguró que las obras se desarrollarán con participación del sector privado, aunque en su intervención no entregó detalles sobre los lugares donde serían construidas, costos o cronograma de ejecución.
El presidente también cuestionó las condiciones de seguridad y control dentro de los centros penitenciarios actuales. Según afirmó, algunas cárceles se han convertido en espacios desde los cuales se realizan extorsiones, amenazas, se ordenan homicidios y se coordinan estructuras criminales. En ese contexto, anunció que mientras se materializa el proyecto de las megacárceles, se reforzará la vigilancia en los establecimientos que actualmente están en funcionamiento.
Una de las órdenes fue dirigida al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), cuyo director, el coronel Daniel Gutiérrez, recibió la instrucción de recuperar el control de las cárceles en todo el territorio nacional. De la Espriella advirtió además que habrá consecuencias para los funcionarios que incumplan sus responsabilidades y aseguró que su Gobierno buscará combatir de raíz la corrupción dentro de la institución.
En materia de seguridad, el jefe de Estado afirmó que desde el inicio de su Gobierno, el pasado 7 de agosto, han muerto 21 cabecillas de organizaciones armadas ilegales y más de 530 personas han sido detenidas por diferentes delitos. El mandatario presentó estas cifras como parte de los resultados iniciales de su administración y sostuvo que su propósito es mantener una estrategia de seguridad orientada a recuperar el control territorial y penitenciario.







