Víctimas, embajadores de diferentes países, expresidentes, magistrados de las altas cortes, congresistas, directores de medios de comunicación y representantes de organizaciones de la sociedad civil son los invitados y a la vez serán los testigos de la firma del nuevo acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc. La sobria ceremonia se llevará a cabo hoy a partir de las 11:00 de la mañana en el Teatro Colón de Bogotá. La cantante cartagenera Cecilia Silva Caraballo, del grupo Tambores del Cabildo, interpretará a capela el Himno Nacional y luego cantará acompañada por esa escuela de formación en música y danza tradicionales del Caribe. Habrá discursos del presidente Juan Manuel Santos y del máximo comandante de la guerrilla, Rodrigo Londoño Echeverri, Timochenko. Y nada más.
Y como no hay tiempo que perder, según dijo el mismo jefe de Estado, una vez concluido el evento, hacia la 1:00 de la tarde, el texto del nuevo acuerdo será llevado al Congreso de la República para ser presentado ante las plenarias de Senado y Cámara de Representantes. La idea es incluir una proposición pidiendo su refrendación y que la próxima semana ambas corporaciones citen a debate para su votación, al que serían invitados varios de los voceros del No en el plebiscito del 2 de octubre, quienes se ganaron en las urnas la legitimidad política de forzar una reorientación de lo pactado, algo que según el Gobierno se cumplió pero que según ellos no fue así, pues se dejaron intactos temas que son fundamentales para la democracia, como elevar parte de los acuerdos al nivel constitucional o permitir la elegibilidad de responsables de crímenes atroces.
Así las cosas, Colombia llega hoy a la cuarta firma de un acuerdo de paz con las Farc más polarizada que nunca. La primera fue el 23 de junio, cuando Santos y Timochenko pactaron el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y la dejación de armas. Luego, el 24 de agosto, las delegaciones del Gobierno y de las Farc anunciaron que se había llegado a un acuerdo final, integral y definitivo sobre la totalidad de los puntos de la agenda negociada durante cuatro años, y se firmó un documento por parte Humberto de la Calle e Iván Márquez. Después, el 26 de septiembre, en una pomposa ceremonia realizada en Cartagena con muchos invitados internacionales, se realizó la firma protocolaria de la paz. Y ahora, en Bogotá, el primer mandatario y el comandante de las Farc estamparán una vez más sus rúbricas en un nuevo acuerdo.
Ya la decisión de que la refrendación se haga vía legislativa está tomada y no tiene reversa
El tiempo apremia. La firma hoy de la paz parece ser la definitiva y la refrendación, la próxima semana en el Congreso, significa el Día D para que comiencen a correr los tiempos de la concentración de las tropas guerrilleras para su desmovilización y desarme y para la constitución en movimiento político legal. Y el Gobierno sabe también que le queda hasta mediados de junio del próximo año para avanzar lo máximo posible en la implementación, pues a partir de ese momento arranca el pulso electoral de 2018.
El Espectador







